Bienvenido a mi Blog

.

lunes, 26 de marzo de 2012

Dejarse interpelar por su palabra, dice Benedicto XVI


En este V Domingo de Cuaresma, en su viaje apostólico en México, Benedicto XVI, celebró la Santa Misa en el Parque del Bicentenario de León. Con el Santo Padre, concelebraron unos 250 prelados entre cardenales y obispos junto a los Presidentes de las 22 Conferencias Episcopales de América Latina y del Caribe, además de casi tres mil sacerdotes.

En su homilía, Benedicto XVI comenzó diciendo:

Queridos hermanos y hermanas, me complace estar entre ustedes, y deseo agradecer vivamente a Monseñor José Guadalupe Martín Rábago, Arzobispo de León, sus amables palabras de bienvenida. Saludo al episcopado mexicano, así como a los Señores Cardenales y demás Obispos aquí presentes, en particular a los procedentes de Latinoamérica y el Caribe. Vaya también mi saludo caluroso a las Autoridades que nos acompañan, así como a todos los que se han congregado para participar en esta Santa Misa presidida por el Sucesor de Pedro.

Tras recordar que en el salmo responsorial se había invocado “Crea en mí, Señor, un corazón puro”; el Papa explicó que esta exclamación muestra la profundidad con la que hemos de prepararnos para celebrar la próxima semana el gran misterio de la pasión, muerte y resurrección del Señor. Y añadió que nos ayuda, asimismo, a mirar muy dentro del corazón humano, especialmente en los momentos de dolor y de esperanza a la vez, como los que atraviesa en la actualidad el pueblo mexicano y también otros de Latinoamérica.

El Pontífice también recordó que ese anhelo de un corazón puro, sincero, humilde, era muy sentido ya por Israel, a medida que tomaba conciencia de la persistencia del mal y del pecado en su seno, como un poder prácticamente implacable e imposible de superar. Por lo que sólo quedaba confiar en la misericordia de Dios omnipotente, así como tener la esperanza de que él cambiara desde dentro, desde el corazón, una situación insoportable, oscura y sin futuro.

De este modo, dijo el Papa, fue abriéndose paso el recurso a la misericordia infinita del Señor, que no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva. Y al destacar que la historia de Israel narra también grandes proezas y batallas, pero a la hora de afrontar su existencia más auténtica, su destino más decisivo, la salvación, más que en sus propias fuerzas, pone su esperanza en Dios, que puede recrear un corazón nuevo, no insensible y engreído, el Papa dijo:

Esto nos puede recordar hoy a cada uno de nosotros y a nuestros pueblos que, cuando se trata de la vida personal y comunitaria, en su dimensión más profunda, no bastarán las estrategias humanas para salvarnos. Se ha de recurrir también al único que puede dar vida en plenitud, porque él mismo es la esencia de la vida y su autor, y nos ha hecho partícipes de ella por su Hijo Jesucristo.

Su Santidad también afirmó que el Evangelio de este domingo prosigue haciéndonos ver cómo este antiguo anhelo de vida plena se ha cumplido realmente en Cristo, tal como lo explica san Juan en un pasaje en el que se cruza el deseo de unos griegos de ver a Jesús y el momento en que el Señor está por ser glorificado. A la pregunta de los griegos, representantes del mundo pagano, Jesús responde diciendo: «Ha llegado la hora de que el Hijo del hombre sea glorificado».

“Respuesta extraña –dijo el Santo Padre– que parece incoherente con la pregunta de los griegos. Pero no es así –prosiguió–, puesto que la respuesta de Jesús, anunciando su pasión inminente, viene a decir que un encuentro ocasional en aquellos momentos sería superfluo y tal vez engañoso. Al que los griegos quieren ver en realidad, lo verán levantado en la cruz, desde la cual atraerá a todos hacia sí y allí comenzará su «gloria», a causa de su sacrificio de expiación por todos, como el grano de trigo caído en tierra que muriendo, germina y da fruto abundante.

De este modo, afirmó Benedicto XVI, “encontrarán a quien seguramente sin saberlo andaban buscando en su corazón, al verdadero Dios que se hace reconocible para todos los pueblos”:

Este es también el modo en que Nuestra Señora de Guadalupe mostró su divino Hijo a san Juan Diego. No como a un héroe portentoso de leyenda, sino como al verdaderísimo Dios, por quien se vive, al Creador de las personas, de la cercanía y de la inmediación, del Cielo y de la Tierra (cf. Nican Mopohua, v. 33). Ella hizo en aquel momento lo que ya había ensayado en las Bodas de Caná. Ante el apuro de la falta de vino, indicó claramente a los sirvientes que la vía a seguir era su Hijo: «Hagan lo que él les diga» (Jn 2,5).

Y al recordar a los queridos hermanos que participaron en esta Santa Misa dominical que al llegar hasta allí, pudo acercarse al monumento a Cristo Rey, en lo alto del Cubilete, Su Santidad agregó:

Mi venerado predecesor, el beato Papa Juan Pablo II, aunque lo deseó ardientemente, no pudo visitar este lugar emblemático de la fe del pueblo mexicano en sus viajes a esta querida tierra. Seguramente se alegrará hoy desde el cielo de que el Señor me haya concedido la gracia de poder estar ahora con ustedes, como también habrá bendecido a tantos millones de mexicanos que han querido venerar sus reliquias recientemente en todos los rincones del país. Pues bien, en este monumento se representa a Cristo Rey. Pero las coronas que le acompañan, una de soberano y otra de espinas, indican que su realeza no es como muchos la entendieron y la entienden.

El Papa reiteró que su reinado “no consiste en el poder de sus ejércitos para someter a los demás por la fuerza o la violencia”. Sino que se funda en “un poder más grande que gana los corazones: el amor de Dios que él ha traído al mundo con su sacrificio y la verdad de la que ha dado testimonio. Éste es su señorío –dijo– que nadie le podrá quitar ni nadie debe olvidar. Por eso es justo que, por encima de todo, este santuario sea un lugar de peregrinación, de oración ferviente, de conversión, de reconciliación, de búsqueda de la verdad y acogida de la gracia”.

E invitó a pedir a Cristo “que reine en nuestros corazones haciéndolos puros, dóciles, esperanzados y valientes en la propia humildad”.

También hoy, desde este parque con el que se quiere dejar constancia del bicentenario del nacimiento de la nación mexicana, aunando en ella muchas diferencias, pero con un destino y un afán común, pidamos a Cristo un corazón puro, donde él pueda habitar como príncipe de la paz, gracias al poder de Dios, que es el poder del bien, el poder del amor. Y, para que Dios habite en nosotros, hay que escucharlo, hay que dejarse interpelar por su Palabra cada día, meditándola en el propio corazón, a ejemplo de María (cf. Lc 2,51). Así crece nuestra amistad personal con él, se aprende lo que espera de nosotros y se recibe aliento para darlo a conocer a los demás.

Benedicto XVI recordó que en Aparecida, Brasil, los Obispos de Latinoamérica y el Caribe han sentido “con clarividencia la necesidad de confirmar, renovar y revitalizar la novedad del Evangelio arraigada en la historia de estas tierras desde el encuentro personal y comunitario con Jesucristo”, para que suscite discípulos y misioneros”, tal como se lee en el Documento conclusivo:

La Misión Continental, que ahora se está llevando a cabo diócesis por diócesis en este Continente, tiene precisamente el cometido de hacer llegar esta convicción a todos los cristianos y comunidades eclesiales, para que resistan a la tentación de una fe superficial y rutinaria, a veces fragmentaria e incoherente. También aquí se ha de superar el cansancio de la fe y recuperar «la alegría de ser cristianos, de estar sostenidos por la felicidad interior de conocer a Cristo y de pertenecer a su Iglesia. De esta alegría nacen también las energías para servir a Cristo en las situaciones agobiantes de sufrimiento humano, para ponerse a su disposición, sin replegarse en el propio bienestar» (Discurso a la Curia Romana, 22 diciembre 2011).
“Lo vemos muy bien en los santos –dijo también el Papa– que se entregaron de lleno a la causa del Evangelio con entusiasmo y con gozo, sin reparar en sacrificios”, incluso el de su propia vida, puesto que su corazón era una apuesta incondicional por Cristo, de quien habían aprendido lo que significa verdaderamente amar hasta el final.

En este sentido, el Año de la fe, al que he convocado a toda la Iglesia, «es una invitación a una auténtica y renovada conversión al Señor, único Salvador del mundo [...]. La fe, en efecto, crece cuando se vive como experiencia de un amor que se recibe y se comunica como experiencia de gracia y gozo» (Porta fidei, 11 octubre 2011, 6.7).

El Santo Padre invitó a los fieles presentes en la celebración de la Santa Misa de este V Domingo de Cuaresma a pedir a la Virgen María “que nos ayude a purificar nuestro corazón”, especialmente ante la cercana celebración de las fiestas de Pascua, para que lleguemos a participar mejor en el misterio salvador de su Hijo, tal como ella lo dio a conocer en estas tierras.

Y pidámosle también que siga acompañando y amparando a sus queridos hijos mexicanos y latinoamericanos, para que Cristo reine en sus vidas y les ayude a promover audazmente la paz, la concordia, la justicia y la solidaridad. Amén.

Texto y audio completo de la homilía del Santo Padre (Audio) RealAudioMP3


Queridos hermanos y hermanas,

Me complace estar entre ustedes, y deseo agradecer vivamente a Monseñor José Guadalupe Martín Rábago, Arzobispo de León, sus amables palabras de bienvenida. Saludo al episcopado mexicano, así como a los Señores Cardenales y demás Obispos aquí presentes, en particular a los procedentes de Latinoamérica y el Caribe. Vaya también mi saludo caluroso a las Autoridades que nos acompañan, así como a todos los que se han congregado para participar en esta Santa Misa presidida por el Sucesor de Pedro.

«Crea en mí, Señor, un corazón puro» (Sal 50,12), hemos invocado en el salmo responsorial. Esta exclamación muestra la profundidad con la que hemos de prepararnos para celebrar la próxima semana el gran misterio de la pasión, muerte y resurrección del Señor. Nos ayuda asimismo a mirar muy dentro del corazón humano, especialmente en los momentos de dolor y de esperanza a la vez, como los que atraviesa en la actualidad el pueblo mexicano y también otros de Latinoamérica.

El anhelo de un corazón puro, sincero, humilde, aceptable a Dios, era muy sentido ya por Israel, a medida que tomaba conciencia de la persistencia del mal y del pecado en su seno, como un poder prácticamente implacable e imposible de superar. Quedaba sólo confiar en la misericordia de Dios omnipotente y la esperanza de que él cambiara desde dentro, desde el corazón, una situación insoportable, oscura y sin futuro. Así fue abriéndose paso el recurso a la misericordia infinita del Señor, que no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva (cf. Ez 33,11). Un corazón puro, un corazón nuevo, es el que se reconoce impotente por sí mismo, y se pone en manos de Dios para seguir esperando en sus promesas. De este modo, el salmista puede decir convencido al Señor: «Volverán a ti los pecadores» (Sal 50,15). Y, hacia el final del salmo, dará una explicación que es al mismo tiempo una firme confesión de fe: «Un corazón quebrantado y humillado, tú no lo desprecias» (v. 19).

La historia de Israel narra también grandes proezas y batallas, pero a la hora de afrontar su existencia más auténtica, su destino más decisivo, la salvación, más que en sus propias fuerzas, pone su esperanza en Dios, que puede recrear un corazón nuevo, no insensible y engreído. Esto nos puede recordar hoy a cada uno de nosotros y a nuestros pueblos que, cuando se trata de la vida personal y comunitaria, en su dimensión más profunda, no bastarán las estrategias humanas para salvarnos. Se ha de recurrir también al único que puede dar vida en plenitud, porque él mismo es la esencia de la vida y su autor, y nos ha hecho partícipes de ella por su Hijo Jesucristo.

El Evangelio de hoy prosigue haciéndonos ver cómo este antiguo anhelo de vida plena se ha cumplido realmente en Cristo. Lo explica san Juan en un pasaje en el que se cruza el deseo de unos griegos de ver a Jesús y el momento en que el Señor está por ser glorificado. A la pregunta de los griegos, representantes del mundo pagano, Jesús responde diciendo: «Ha llegado la hora de que el Hijo del hombre sea glorificado» (Jn 12,23). Respuesta extraña, que parece incoherente con la pregunta de los griegos. ¿Qué tiene que ver la glorificación de Jesús con la petición de encontrarse con él? Pero sí que hay una relación. Alguien podría pensar – observa san Agustín – que Jesús se sentía glorificado porque venían a él los gentiles. Algo parecido al aplauso de la multitud que da «gloria» a los grandes del mundo, diríamos hoy. Pero no es así. «Convenía que a la excelsitud de su glorificación precediese la humildad de su pasión» (In Joannis Ev., 51,9: PL 35, 1766).

La respuesta de Jesús, anunciando su pasión inminente, viene a decir que un encuentro ocasional en aquellos momentos sería superfluo y tal vez engañoso. Al que los griegos quieren ver en realidad, lo verán levantado en la cruz, desde la cual atraerá a todos hacia sí (cf. Jn 12,32). Allí comenzará su «gloria», a causa de su sacrificio de expiación por todos, como el grano de trigo caído en tierra que muriendo, germina y da fruto abundante. Encontrarán a quien seguramente sin saberlo andaban buscando en su corazón, al verdadero Dios que se hace reconocible para todos los pueblos. Este es también el modo en que Nuestra Señora de Guadalupe mostró su divino Hijo a san Juan Diego. No como a un héroe portentoso de leyenda, sino como al verdaderísimo Dios, por quien se vive, al Creador de las personas, de la cercanía y de la inmediación, del Cielo y de la Tierra (cf. Nican Mopohua, v. 33). Ella hizo en aquel momento lo que ya había ensayado en las Bodas de Caná. Ante el apuro de la falta de vino, indicó claramente a los sirvientes que la vía a seguir era su Hijo: «Hagan lo que él les diga» (Jn 2,5).

Queridos hermanos, al venir aquí he podido acercarme al monumento a Cristo Rey, en lo alto del Cubilete. Mi venerado predecesor, el beato Papa Juan Pablo II, aunque lo deseó ardientemente, no pudo visitar este lugar emblemático de la fe del pueblo mexicano en sus viajes a esta querida tierra. Seguramente se alegrará hoy desde el cielo de que el Señor me haya concedido la gracia de poder estar ahora con ustedes, como también habrá bendecido a tantos millones de mexicanos que han querido venerar sus reliquias recientemente en todos los rincones del país. Pues bien, en este monumento se representa a Cristo Rey. Pero las coronas que le acompañan, una de soberano y otra de espinas, indican que su realeza no es como muchos la entendieron y la entienden. Su reinado no consiste en el poder de sus ejércitos para someter a los demás por la fuerza o la violencia. Se funda en un poder más grande que gana los corazones: el amor de Dios que él ha traído al mundo con su sacrificio y la verdad de la que ha dado testimonio. Éste es su señorío, que nadie le podrá quitar ni nadie debe olvidar. Por eso es justo que, por encima de todo, este santuario sea un lugar de peregrinación, de oración ferviente, de conversión, de reconciliación, de búsqueda de la verdad y acogida de la gracia. A él, a Cristo, le pedimos que reine en nuestros corazones haciéndolos puros, dóciles, esperanzados y valientes en la propia humildad.

También hoy, desde este parque con el que se quiere dejar constancia del bicentenario del nacimiento de la nación mexicana, aunando en ella muchas diferencias, pero con un destino y un afán común, pidamos a Cristo un corazón puro, donde él pueda habitar como príncipe de la paz, gracias al poder de Dios, que es el poder del bien, el poder del amor. Y, para que Dios habite en nosotros, hay que escucharlo, hay que dejarse interpelar por su Palabra cada día, meditándola en el propio corazón, a ejemplo de María (cf. Lc 2,51). Así crece nuestra amistad personal con él, se aprende lo que espera de nosotros y se recibe aliento para darlo a conocer a los demás.

En Aparecida, los Obispos de Latinoamérica y el Caribe han sentido con clarividencia la necesidad de confirmar, renovar y revitalizar la novedad del Evangelio arraigada en la historia de estas tierras «desde el encuentro personal y comunitario con Jesucristo, que suscite discípulos y misioneros» (Documento conclusivo, 11). La Misión Continental, que ahora se está llevando a cabo diócesis por diócesis en este Continente, tiene precisamente el cometido de hacer llegar esta convicción a todos los cristianos y comunidades eclesiales, para que resistan a la tentación de una fe superficial y rutinaria, a veces fragmentaria e incoherente. También aquí se ha de superar el cansancio de la fe y recuperar «la alegría de ser cristianos, de estar sostenidos por la felicidad interior de conocer a Cristo y de pertenecer a su Iglesia. De esta alegría nacen también las energías para servir a Cristo en las situaciones agobiantes de sufrimiento humano, para ponerse a su disposición, sin replegarse en el propio bienestar» (Discurso a la Curia Romana, 22 diciembre 2011). Lo vemos muy bien en los santos, que se entregaron de lleno a la causa del evangelio con entusiasmo y con gozo, sin reparar en sacrificios, incluso el de la propia vida. Su corazón era una apuesta incondicional por Cristo, de quien habían aprendido lo que significa verdaderamente amar hasta el final.

En este sentido, el Año de la fe, al que he convocado a toda la Iglesia, «es una invitación a una auténtica y renovada conversión al Señor, único Salvador del mundo [...]. La fe, en efecto, crece cuando se vive como experiencia de un amor que se recibe y se comunica como experiencia de gracia y gozo» (Porta fidei, 11 octubre 2011, 6.7).

Pidamos a la Virgen María que nos ayude a purificar nuestro corazón, especialmente ante la cercana celebración de las fiestas de Pascua, para que lleguemos a participar mejor en el misterio salvador de su Hijo, tal como ella lo dio a conocer en estas tierras. Y pidámosle también que siga acompañando y amparando a sus queridos hijos mexicanos y latinoamericanos, para que Cristo reine en sus vidas y les ayude a promover audazmente la paz, la concordia, la justicia y la solidaridad.
Amén. 
radiovaticana.org

Encuentro con la prensa en México


(Cono audio) RealAudioMP3 Ayer en México, el Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el Padre Federico Lombardi, mantuvo un encuentro con los medios de comunicación. Les ofrecemos el audio integral:

(RC/CdM)
radiovaticana.org

Son un regalo de Dios para México y el mundo

Al encontrar a un grupo de pequeños que representaban a todos los niños de México, el Papa instó a todos a protegerlos y cuidarlos "para que en ellos nunca se apague la sonrisa, puedan vivir en paz y mirar al futuro con confianza". "Ustedes, mis pequeños amigos -les dijo a los niños mexicanos- no están solos" (RC/CA-RV)

Texto y audio completo discurso Papa a los niños (Audio) RealAudioMP3

Queridos niños:

Estoy contento de poderlos encontrar y ver sus rostros alegres llenando esta bella plaza. Ustedes ocupan un lugar muy importante en el corazón del Papa. Y en estos momentos quisiera que esto lo supieran todos los niños de México, particularmente los que soportan el peso del sufrimiento, el abandono, la violencia o el hambre, que en estos meses, a causa de la sequía, se ha dejado sentir fuertemente en algunas regiones. Gracias por este encuentro de fe, por la presencia festiva y el regocijo que han expresado con los cantos. Hoy estamos llenos de júbilo, y eso es importante. Dios quiere que seamos siempre felices. Él nos conoce y nos ama. Si dejamos que el amor de Cristo cambie nuestro corazón, entonces nosotros podremos cambiar el mundo. Ese es el secreto de la auténtica felicidad.

Este lugar en el que nos hallamos tiene un nombre que expresa el anhelo presente en el corazón de todos los pueblos: «la paz», un don que proviene de lo alto. «La paz esté con ustedes» (Jn 20,21). Son las palabras del Señor resucitado. Las oímos en cada Misa, y hoy resuenan de nuevo aquí, con la esperanza de que cada uno se transforme en sembrador y mensajero de esa paz por la que Cristo entregó su vida.

El discípulo de Jesús no responde al mal con el mal, sino que es siempre instrumento del bien, heraldo del perdón, portador de la alegría, servidor de la unidad. Él quiere escribir en cada una de sus vidas una historia de amistad. Ténganlo, pues, como el mejor de sus amigos. Él no se cansará de decirles que amen siempre a todos y hagan el bien. Esto lo escucharán, si procuran en todo momento un trato frecuente con él, que les ayudará aún en las situaciones más difíciles.

He venido para que sientan mi afecto. Cada uno de ustedes es un regalo de Dios para México y para el mundo. Su familia, la Iglesia, la escuela y quienes tienen responsabilidad en la sociedad han de trabajar unidos para que ustedes puedan recibir como herencia un mundo mejor, sin envidias ni divisiones.

Por ello, deseo elevar mi voz invitando a todos a proteger y cuidar a los niños, para que nunca se apague su sonrisa, puedan vivir en paz y mirar al futuro con confianza.

Ustedes, mis pequeños amigos, no están solos. Cuentan con la ayuda de Cristo y de su Iglesia para llevar un estilo de vida cristiano. Participen en la Misa del domingo, en la catequesis, en algún grupo de apostolado, buscando lugares de oración, fraternidad y caridad. Eso mismo vivieron los beatos Cristóbal, Antonio y Juan, los niños mártires de Tlaxcala, que conociendo a Jesús, en tiempos de la primera evangelización de México, descubrieron que no había tesoro más grande que él. Eran niños como ustedes, y de ellos podemos aprender que no hay edad para amar y servir.

Quisiera quedarme más tiempo con ustedes, pero ya debo irme. En la oración seguiremos juntos. Los invito, pues, a rezar continuamente, también en casa; así experimentarán la alegría de hablar con Dios en familia. Recen por todos, también por mí. Yo rezaré por ustedes, para que México sea un hogar en el que todos sus hijos vivan con serenidad y armonía. Los bendigo de corazón y les pido que lleven el cariño y la bendición del Papa a sus padres y hermanos, así como a sus demás seres queridos. Que la Virgen les acompañe.

Muchas gracias, mis pequeños amigos.
radiovaticana.org

jueves, 22 de marzo de 2012

Bendición de la Capilla e inauguración de la Casa Provincial de las Hijas de San Camilo


El Cardenal Juan Luis Cipriani exhortó a las Hijas de San Camilo a mantener siempre su fidelidad en el Señor. Estas palabras las mencionó en la Santa Misa en la cual consagró la Capilla de su nueva Casa Provincial “Villa Inmaculada” en el Perú.
En el marco de las celebraciones por el 50° Aniversario de la presencia en el Perú de dicha Congregación y en la Solemnidad de San José, el Arzobispo de Lima manifestó que el haber construido una obra tan maravillosa es un acto de fe y de grandeza de espíritu en estos tiempos.
“Aquí deben formar bien a las hermanas, aquí quieren tener esa potencia que se logra junto al Sagrario. Por eso, al contemplar esta extraordinaria obra digo Gracias, han tenido fe, fortaleza; y ahora ustedes fieles y siendo humildes obedezcan al Señor”, expresó.
Recordó también que San José representa para la Iglesia y para todos nosotros un ejemplo de gozo, alegría, bondad y fidelidad.
“San José fue el hombre que cuidó a María y a Jesús, el hombre fiel, el hombre humilde, el hombre valiente, el hombre de la fe y de tantas otras virtudes. Yo encomiendo a San José todo el trabajo que tendrán aquí de formación”, señaló.
“San José nos dice Tómense en serio la fe, a mí Dios me escoge para custodiar a María y no me da todas las indicaciones, me las va dando poco a poco; en la vida de cada uno es igual; por eso la vida es un acto de fe constante que Dios nos va enseñando poco a poco”, prosiguió.
En otro momento, el Cardenal Cipriani pidió a San José, a la Beata Madre Josefina Vannini y al Beato Padre Luis Tezza que protejan a las Hijas de San Camilo y las ayuden a mantener su fidelidad en el Señor, ayudando y compartiendo especialmente con los enfermos.
“Quiero levantar el corazón lleno de gozo a Dios y pedirle a San José esa fe, esa fortaleza para que custodie sus hogares y pedirles a ustedes hermanas fidelidad. Dios ha hecho cosas tan buenas con ustedes y tenemos que estar muy agradecidos y para eso el Señor solo nos pide Quiéreme más, déjame actuar a través tuyo en el corazón de miles de personas”, reflexionó.
Al terminar la celebración eucarística, se procedió a la inauguración oficial y la bendición de las instalaciones de la Casa Provincial de la Congregación Hijas de San Camilo “Villa Inmaculada”.

Oficina de Comunicaciones y Prensa

Mexicanos en León: Estamos felices porque Benedicto XVI trae paz y esperanza

A solo un día de la llegada del Papa Benedicto XVI a la ciudad de León, ACI Prensa recogió el testimonio de distintas personas que ya cuentan las horas para la primera e histórica visita del Santo Padre a México entre el 23 y el 26 de marzo. Patricia Eugenia Cruz, casada y madre de dos niñas, comentó que espera "con mucha felicidad al Santo Padre. Espero además que nos traiga un mensaje de paz y esperanza a todos los mexicanos, y también un mensaje especialmente de caridad". El Santo Padre llegará al aeropuerto internacional de Guanajuato, en la localidad de Silao, el viernes 23 de marzo a las 4:30 p.m. en donde será recibido por el Arzobispo de León, Mons. José Guadalupe Martín Rábago; el Nuncio Apostólico en México, Mons. Christophe Pierre; y el Presidente Federal de la República de México, Felipe Calderón. Para Felipe Martínez, que conversó con ACI Prensa en las afueras de la imponente Catedral de León, "con la visita del Santo Padre espero que se renueven todos los valores, que el Papa nos dé nuevamente esos valores que tanto necesitan no solo México sino toda América Latina". Entre los distintos recibimientos y muestras de afecto que los leoneses brindarán al Santo Padre, se ha previsto que junto a los aproximadamente 3500 fieles que estarán en el aeropuerto, también toque un tradicional grupo de mariachis. Por su parte, la señora Leo de Tejada comentó que de la visita de Benedicto XVI "espero muchas bendiciones porque las necesitamos todas aquí en México". Para José Miguelón "todos los mexicanos estamos contentos y alegres porque nunca había venido un Papa a visitarnos. Estamos todos muy felices, yo y mis paisanos, por este acontecimiento del que tiene el honor la gente de León". Las calles y la autopista en las afueras de la ciudad de León están llenas de letreros que anuncian la llegada de Benedicto XVI, entre los que destaca los carteles que marcan el recorrido del Papamóvil y un afiche que afirma que León está listo para recibir "al Papa y al mundo". En opinión de Mauricio Velásquez, casado también y padre de dos pequeñas, la visita del Papa Benedicto XVI a México será motivo "para que nos traiga un mensaje de paz y esperanza" a todos. Martín Ernesto Dávalos Segura, un contador casado y padre de dos muchachos, señaló que "la visita del Papa es una bendición muy grande. Lo que hace más grande esta bendición es que el mismo Santo Padre decidió venir aquí". "Es un privelegio y es un honor", concluyó.
aciprensa.com

jueves, 15 de marzo de 2012

Homilia par el cuarto dominggo de cuaresma


“Que se me pegue la lengua al paladar si no me acuerdo de ti”.
Este estribillo que repetiremos durante el salmo responsorial, refleja el amor grande del pueblo de Dios a su templo y a su Señor.
En realidad el pueblo de Israel, como todos nuestros pueblos, tenía siempre el mismo problema: Fidelidad de Dios por un lado e infidelidad y arrepentimiento por parte del pueblo escogido.
Las lecturas de hoy nos permiten asomarnos a esa fuente de misericordia que es el corazón de Dios. Así se ha manifestado en distintas oportunidades.
Precisamente cuando Dios se define a sí mismo en el encuentro místico entre Moisés y él, dice que es “clemente y rico en misericordia”.
Esta misericordia y bondad aparecen cuando menos lo pensamos.
Testigo de ello es el relato que hoy nos hace el segundo libro de las Crónicas.
Personalmente siempre me preguntaba ¿y cómo se arregló Dios para hacer que los desterrados de Babilonia volvieran otra vez a la tierra prometida?
Pues sí, cuando menos se lo esperaban, resulta que el nuevo rey de Persia, Ciro, cumplió la profecía de Jeremías de una manera inconciente.
En efecto, leemos, “movió el Señor el espíritu de Ciro, rey de Persia, que mandó publicar de palabra y por escrito en todo su reino:
“Así habla Ciro el rey de Persia: “El Señor, el rey de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra. Él me ha encargado que le edifique una casa en Jerusalén, en Judá. Quien de vosotros pertenezca a su pueblo sea Dios con él y suba”.
¿No les parece que esto fue tan inesperado como maravilloso?
A partir de ese momento los judíos que quisieron regresaron a su tierra y reconstruyeron el templo y ciudad de Jerusalén.
Otra gran prueba de la misericordia de Dios con nosotros nos la da San Pablo que escribe a los Efesios estas palabras dignas de meditación:
“Dios rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó, estando nosotros muertos por el pecado, nos ha hecho vivir con Cristo, nos ha resucitado con Él…
Pero hay un paréntesis importante porque añade San Pablo: “por pura gracia, por puro regalo, estáis salvados”.
A veces no lo pensamos pero una de las gracias más grandes, posiblemente la mayor que Dios nos ha hecho, es que siendo pecadores y estando en el pecado, Jesús dio la vida para salvarnos.
No mereceremos nunca la salvación. Es pura gracia.
Por su parte San Juan nos lleva a una noche serena de Jerusalén y nos imaginamos a Jesús y al anciano Nicodemo sentados y contemplando, a la luz de la luna, la ciudad de Jerusalén.
Ese tímido seguidor de Cristo, fariseo que temía a sus compañeros, es testigo de la gran manifestación de amor que ha tenido Dios con la humanidad.
Meditemos hoy con mucha atención y gratitud:
“Tanto amó Dios al mundo que le entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en Él, sino que tengan vida eterna”.
Ese es el regalo de Dios: su propio Hijo.
Él no se encarnó ni entró en este mundo para condenar a nadie. Él vino a ofrecer la salvación a todos.
Es cierto que, a pesar de todo, hay y habrá hombres que prefieren las tinieblas a la luz porque sus obras son malas. Pero nunca podrán decir que Dios los condenó por falta de misericordia.
El juicio de Dios está claro y tenemos que tenerlo muy presente:
“La luz vino al mundo y los hombres prefirieron la tiniebla a la luz.
En cambio otros que realizan la verdad se acercan con toda seguridad a la luz, que es Cristo, para que todos vean que sus obras están hechas según Dios”.
Recuerda siempre, amigo, estas preciosas palabras más o menos literales de San Pablo:
“Tú eres obra de Dios. Él te ha creado en Cristo Jesús para que te dediques a hacer las obras buenas que Él mismo nos ha pedido”.
Entonces serás feliz y cantarás eternamente las misericordias del Señor.

domingo, 11 de marzo de 2012

Qué es la Cuaresma

La oración es el encuentro con Dios

Cuaresma tiempo de conversión

Testimonio de Charlene Andersen (ex evangélica luterana) - Me tomó meses leer a Scott Hahn

Charlene Andersen es canadiense autora del libro "Paraíso solitario" donde narra su experiencia en las comunidades religiosas luteranas, durante su proceso de conversión se enfrentó a muchos cuestionamientos sobre la Iglesia Católica y cuando le regalaron el libro Roma Dulce Hogar dudó siquiera en abrirlo.

Después de haber entrado en comunión recomienda a los católicos ser sensibles con los hermanos separados y a ellos les invita a no predicar en contra y a buscar información fidedigna. Es entrevistada por el Dr. Marcus Grodi quien nació también en una familia luterana y accedió al ministerio pastoral antes de su conversión.

El audio en ingles en el sitio oficial de EWTN puede ser descargado en:
http://www.ewtn.com/vondemand/audio/seriessearchprog.asp?pgnu=12&SeriesID...

El libro del Dr. Scott y Kimberly Hahn puede ser leido desde
http://es.scribd.com/doc/34358137/Roma-Dulce-Hogar-Scott-y-Kimberly-Hahn

Si esta buscando apoyo en su proceso de conversión por favor contácte a la red del Regreso a Casa.
http://www.chnetwork.org

“Desterremos de nuestras vidas esa tendencia de agraviar a los demás”, dijo Cardenal Juan Luis Cipriani


En el programa Diálogo de Fe del sábado 10 de marzo el Cardenal Juan Luis Cipriani manifestó que en este ambiente de Cuaresma, de preparación al encuentro con Dios, es importante que hagamos una penitencia de saber callar y no agraviar al prójimo.
“Vale la pena en este ejemplo de penitencia y sacrificio que nos pide Jesús esforzarme en callar esa palabra que va a hacer daño, ese comentario sarcástico o falso. Esa serenidad nos la muestra Cristo cuando va camino a la muerte en la cruz, nos la muestra la Virgen María cuando contempla en silencio. Es una reflexión de fe que podríamos poner en práctica este tiempo de Cuaresma”, exhortó.
Mencionó que no solo es fundamental el no agraviar sino también el saber qué decir o hacer para agradar a los demás sin mentiras, el llamara a aquella persona que está pasando un mal momento o a quien pueda tener dificultades para ayudarlo.
“Hay que esforzarnos en tener más cercanía con Jesús; hay que desterrar de la vida personal y familiar, de la vida política y de la sociedad esa tendencia enfermiza de estar permanentemente resaltando aspectos negativos y malos; no nos dejemos invadir por esa nube de pesimismo en la que permanentemente estamos agraviándonos unos a otros”, señaló.
“Si el ser humano se engrandece como persona también se engrandece como político, como gobernante, como sacerdote, como periodista. Esa grandeza de tener una riqueza interior nos da la capacidad de dar a los demás por amor”, prosiguió.
El Arzobispo de Lima afirmó que en la vida hay una salvación, una posibilidad de ser felices conociendo una ley fundamental: Para vivir hay que morir; morir al odio, a la venganza, al resentimiento, a la envidia.
“La vida humana requiere abrir un espacio interior en donde el silencio te permita comprender mejor a tu esposa, comprender a quien opina diferente, aceptar mejor la posición de quien no está contigo; pero dejar de lado la descalificación, el agravio, la envidia, el estar maquinando cómo enveneno al otro. A eso hay que huir, porque de alguna manera ese silencio de Dios que acompaña a la Cuaresma, es un ejemplo para ser cultivado”, reflexionó.
Comentó también que prueba de todo esto son los distintos tipos de voluntariados como “los bomberos, una institución extraordinaria que arriesgan su vida y dan su salud, los voluntarios en los hospitales, las religiosas y sacerdotes que de alguna manera debemos ser signo de ayudar a la gente”. 
En otro momento, se refirió al tema de la Pontificia Universidad Católica del Perú y pidió oraciones para que, conforme pasen las semanas, se vaya resolviendo la situación. 
“Tenemos un compromiso de que las cosas la llevemos con la seriedad y respeto entre nosotros. La fecha sigue en pie y, con la ayuda de Dios, pienso que podemos seguir adelante. También con lo que hemos hablado hoy: serenidad, paciencia, no agraviar”, manifestó.
“También cuesta que unos y otros nos veamos con más respeto y aprecio, no mandemos escribir a otros lo que queremos decir nosotros. En general demos ejemplo de una relación madura y buena, en la que estamos esforzándonos que haya una conversión y un cambio. De esa manera daremos una lección de lo que hemos dicho hoy: serenidad y paciencia”, concluyó.

Oficina de Comunicaciones y Prensa

La violencia es contraria al Reino de Dios


(Con audio) Este mediodía, desde la ventana de su estudio Privado el Sucesor de Pedro elevó el rezo del Ángelus ante los numerosos fieles y peregrinos que lo acompañaron escuchando sus reflexiones y participando desde la Plaza vaticana en la plegaria mariana dominical. En su alocución previa el Papa indicó la liturgia de este tercer domingo de Cuaresma en la que el evangelista Juan nos habla del pasaje en el que Jesús habiendo subido a Jerusalén encontró en el Templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas y a los cambistas sentados delante de sus mesas, y a todos los echó del templo. Entonces se acercaba la Pascua. Sobre una posible interpretación del gesto del Mesías, como signo de violencia el Papa ha explicado que en realidad, es imposible interpretar a Jesús como un violento porque la violencia es contraria al Reino de Dios e instrumento del anticristo, y recordó que "la violencia no sirve nunca a la humanidad, sino que la deshumaniza”. Jesús lo explica así “no hagan de la casa de mi Padre una casa de comercio”. Jesús indicó: "Destruyan este templo y en tres días lo volveré a levantar", pero él no se refería a la estructura material, el Hijo del Hombre se refería –y los discípulos lo comprendieron- al templo de su cuerpo, porque hablaba de la situación que viviría con su Pasión, muerte y resurrección.
Presentes en la Plaza de San Pedro numerosos fieles de madre lengua española, a los que Su Santidad Benedicto XVI saludó este III Domingo de Cuaresma. (Audio) RealAudioMP3
(Patricia L. Jáuregui Romero - RV) Edición Audio: Claudia Alberto

Texto saludos del Papa en español

Saludo con afecto a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos de fieles provenientes de Murcia, Alicante y Sevilla. En este tercer domingo de Cuaresma, el Evangelio nos presenta a Jesús que sube a Jerusalén y, movido por el celo hacia las cosas de su Padre, expulsa a los mercaderes del Templo. Así mismo declara que él es el nuevo templo, morada definitiva de Dios entre los hombres. En Cristo, somos llamados a ofrecer un culto auténtico, vital, en Espíritu y Verdad, y a presentar nuestros cuerpos como templos del Dios vivo, sabiendo renunciar a las obras del mal. Encomendemos a la Santísima Virgen María estos propósitos. Muchas gracias.


TEXTO DEL ANGELUS DEL PAPA
Alocución previa al rezo mariano:
Queridos hermanos y hermanas:
El Evangelio de este tercer domingo de Cuaresma refiere – en la redacción de San Juan- el célebre episodio de Jesús que expulsa del templo de Jerusalén los vendedores de animales y a los cambistas (Jn 2,13-25). El hecho, reportado por todos los Evangelistas, sucede en proximidad de la fiesta de Pascua y despertó gran impresión sea entre la multitud y en los discípulos. ¿Cómo debemos interpretar este gesto de Jesús? Antes que nada va notado que no provocó alguna represión por parte de los tutores del orden público, porque fue visto como una típica acción profética: los profetas –en efecto- en nombre de Dios, denunciaban con frecuencia abusos, y lo hacían a veces con gestos simbólicos. El problema, si acaso, era su autoridad. Por eso los Judíos pidieron a Jesús "¿Qué signo nos das para obrar así?" (Jn 2,18), demuéstranos que actúas verdaderamente en nombre de Dios.

El hecho de sacar a los vendedores del templo fue también interpretado en un sentido político-revolucionario, colocando a Jesús en la línea del movimiento de los Zelotes. Estos eran en efecto “celantes” para la ley de Dios, listos para usar la violencia para hacerla respetar. En los tiempos de Jesús se esperaba un Mesías que librara a Israel del dominio de los Romanos. Pero Jesús decepcionó esta expectativa, tanto que algunos discípulos lo abandonaron y Judas Iscariote además lo traicionó. En realidad, es imposible interpretar a Jesús como un violento: la violencia es contraria al Reino de Dios, es un instrumento del anticristo. La violencia no sirve nunca a la humanidad, sino que la deshumaniza.

Entonces, escuchemos las palabras que Jesús dijo cumpliendo aquel gesto: "Saquen esto de aquí y no hagan de la casa de mi Padre una casa de comercio" (Jn 2,16). Y los discípulos entonces se recordaron de lo que está escrito en un Salmo: “porque el celo de tu Casa me devora” (69,10). Este Salmo es una invocación de auxilio en una situación de extremo peligro a causa del odio de los enemigos: la situación que Jesús vivirá en su pasión. El celo por el Padre y por su casa lo conducirá hasta la cruz: el suyo es el celo del amor que paga de persona, no aquel que quisiera servir a Dios mediante la violencia. En efecto el “signo” que Jesús dará como prueba de su autoridad será propiamente con su muerte y resurrección. "Destruyan este templo – les dijo- y en tres días lo volveré a levantar" (Jn 2,19). Y san Juan escribe: “Pero Él se refería al templo de su cuerpo” (Jn 2,20-21). Con la Pascua de Jesús inicia un nuevo culto, el culto del amor, y un nuevo templo que es Él mismo, Cristo resucitado mediante el cual todo creyente puede adorar a Dios Padre “en espíritu y en verdad” (Jn 4,23).

Queridos amigos, el Espíritu Santo ha iniciado a construir este nuevo templo en el seno de la Virgen María. Por su intercesión, oramos para que cada cristiano se convierta en piedra viva de este edificio espiritual.
Traducción: Patricia L. Jáuregui Romero
radiovaticana.org

Anuario Pontificio: aumentan los católicos en África y Asia


Como todos los años esta mañana a 11,00 el Cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado vaticano y Mons. Angelo Becciu, Sustituto de la Secretaría de Estado para los Asuntos Generales, le presentaron al Santo Padre el Anuario Pontificio de este 2012.

La redacción del Anuario Pontificio de este año estuvo a cargo de Mons. Vittorio Formenti, encargado de la Oficina Central de Estadística de la Iglesia, junto al Prof. Enrico Nenna y demás colaboradores. Al mismo tiempo se presentó el “Anuario Estadístico de la Iglesia”, a cargo de esta misma oficina. El complejo trabajo de impresión de ambos volúmenes se realizó bajo la supervisión del Padre Sergio Pellini S.D.B., de los Comendadores Antonio Maggiotto y Giuseppe Canesso, respectivamente Director General, Director Comercial y Director Técnico de la Tipografía Vaticana. El Santo Padre agradeció su entrega, mostrando vivo interés por los datos ilustrados y pidió que se exprese su gratitud a todos los que han colaborado en esta nueva edición.

De su lectura se observan algunas novedades relativas a la vida de la Iglesia católica en el mundo a partir del año pasado. Los datos estadísticos de 2010 ofrecen un análisis sintético de las principales dinámicas referentes a la Iglesia católica en las 2.966 circunscripciones eclesiales de todo el mundo. Así por ejemplo, se evidencia que los católicos son casi 1.196 millones, frente a los casi 1.181 del año 2009, con un aumento absoluto de 15 millones de fieles, equivalente al 1,3 %.

En el curso de los últimos dos años, la presencia de fieles católicos bautizados en el mundo permanece estable, en torno al 17,5 %. Las cuotas territoriales de los católicos del mundo han sufrido variaciones importantes entre los años 2009 y 2010. De hecho han disminuido su importancia en América Meridional, pasando del 28,54 al 28,34 % y, sobre todo en Europa, pasando del 24,05 al 23,83 %. Mientras han aumentado en África, pasando del 15,15 al 15,55 % y en el sur oriental de Asia, pasando del 10,41 al 10,87 %.
(María Fernanda Bernasconi).
radiovaticana.org

viernes, 9 de marzo de 2012

La Iglesia en México y Cuba en cifras

Datos de la Santa Sede con motivo del viaje de Benedicto XVI

Con motivo del viaje apostólico de Benedicto XVI a México y a Cuba, del 23 al 29 de marzo de 2012, la Santa Sede ha difundido una serie de datos sobre la situación de la Iglesia en estos dos países.
Lso datos de la Oficina Central de Estadística de la Iglesia son a fecha 31 de diciembre de 2010.
México
Población: 108.426.000; superficie: 1.958.201 km2; densidad: 55 habitantes por km2; católicos: 99.635.000; católicos por 100 habitantes: 91,89; circunscripciones eclesiásticas: 93; parroquias: 6.744; otros centros pastorales: 7.169; católicos por centro pastoral: 7.161.
Personas empeñadas en actividades de apostolado
Obispos (situación al 22.02.2012): 163; sacerdotes diocesanos: 12.328; sacerdotes religiosos: 3.906; sacerdotes en conjunto: 16.234; diáconos premanentes: 827; religiosos no sacerdotes profesos: 1.735; religiosas profesas: 28.288; miembros de institutos seculares: 505; misioneros laicos: 25.846; catequistas: 295.462.
Indicadores de la carga pastoral
Católicos por sacerdote: 6.137; católicos por agente pastoral: 270; sacerdotes por centro pastoral: 1,17; sacerdotes por 100 personas emepñadas en actividades de apostolado: 4,4.
Vocaciones sacerdotales
Seminaristas menores: 4.524; seminaristas mayores: 6.495; seminaristas mayores por 100.000 habitantes: 5,99; seminaristas mayores por 100.000 católicos 6,52; seminaristas mayores por 100 sacerdotes: 40,01.
Centros educativos de propiedad y/o dirigidos por eclesiásticos o religiosos
Escuelas: Maternas y primarias: 6.639; medias inferiores y secundarias: 1.735; superiores y universidades: 617.
Estudiantes de: Escuelas maternas y primarias: 897.613; escuelas medias inferiores y secundarias: 375.425; institutos superiores y universidades: 583.697.
Centros caritativos y sociales de propiedad y/o dirigidos por eclesiásticos o religiosos
Hospitales: 257; ambulatorios: 1.602; leprosarios: 8; casas para ancianos y minusválidos: 372; orfanatos y asilos nido: 329; consultorios familiares y otros centros para la protección de la vida: 2.134; centros especiales de educación o reeducación social: 1.822; otras instituciones: 340.
Cuba
Población: 11.242.000; superficie: 110.861 km2; densidad: 101 habitantes por km2; católicos: 6.766.000; católicos por 100 habitantes: 60,19; circunscripciones eclesiásticas; 11; parroquias: 304; otros centros pastorales: 2.210: católicos por centro pastoral: 2.691.
Personas empeñadas en actividades de apostolado
Obispos: 17; sacerdotes diocesanos: 190; sacerdotes religiosos: 171; sacerdotes en conjunto: 361; diáconos permanentes: 71; religiosos no sacerdotes profesos: 37; religiosas profesas: 619; miembros de institutos seculares: 24; misioneros laicos: 2.122; catequistas: 4.133.
Indicadores de la carga pastoral
Católicos por sacerdote: 18.744; católicos por agente pastoral: 916; sacerdotes por centro pastoral: 0,14; sacerdotes por 100 personas empeñadas en actividades de apostolado: 5,1.
Vocaciones sacerdotales
Seminaristas menores: 13; seminaristas mayores: 78; seminaristas mayores por 100.000 habitantes: 0,69; seminaristas mayores por 100.000 católicos: 1,15; seminaristas mayores por 100 sacerdotes: 21,61.
Centros educativos de propiedad y/o dirigidos por eclesiáticos o religiosos
Escuelas: Maternas y primarias: 4; medias inferiores y secundarias: 6; superiores y universidades: 2.
Estudiantes de: Escuelas maternas y primarias: 153; escuelas medias inferiores y secundarias: 560; institutos superiores y universidades: 400.
Centros caritativos y sociales de propiedad y/o dirgidos por eclesiáticos o religiosos
Hospitales: 0; ambulatorios: 2; leprosarios: 1; casas para ancianos y minusválidos: 8; orfanatos y asilos nido: 3; consultorios familiares: 0; centros especiales de educación o reeducación social: 10; otras instituciones: 3.
zenit.org

La fe en la divinidad de Cristo


Benedicto XVI ha tomado parte esta mañana, en la Capilla Redemptoris Mater, junto a la Familia Pontificia, a la primera predicación de Cuaresma del padre capuchino Raniero Cantalamessa. Sermón que ha dedicado a “San Atanasio y la fe en la Divinidad de Cristo”.

El predicador de la Casa Pontificia ha indicado que este año, en preparación al Año de la fe, proclamado por el Santo Padre Benedicto XVI, los cuatro sermones de Cuaresma se basarán en los cuatro grandes doctores de la Iglesia oriental: Atanasio, Basilio, Gregorio Nacianceno y Gregorio de Nisa, para ver lo que cada uno de ellos nos dice sobre el dogma del que eran respectivamente, maestros: la divinidad de Cristo, el Espíritu Santo, la Trinidad, y el conocimiento de Dios”.

“Todo ello con la intención -ha señalado el predicador- de elaborar el impulso y restaurar la frescura de nuestra fe, a través de un renovado contacto con estos gigantes "de la fe" del pasado. Lo que nos gustaría aprender de los Padres no es tanto la forma de proclamar la fe en el mundo, sino más bien la profundización de su propia fe, redescubrir, detrás de ellos, la riqueza, la belleza y la felicidad de creer”.

El padre capuchino ha iniciado hoy con San Atanasio, “el campeón de la divinidad de Cristo”. Fue obispo de Alejandría, nacido en el año 295. “Pocos padres han dejado una huella tan profunda en la historia de la Iglesia. Viene recordado por muchas cosas: “la influencia que tuvo en la difusión del monaquismo, por haber sido el primero en reclamar la libertad de la Iglesia en un Estado cristiano, por su amistad con los obispos occidentales”.

Todo su trabajo y mérito consistieron en eliminar los obstáculos que hasta entonces habían impedido el pleno reconocimiento, sin reticencias, de la divinidad de Cristo en el contexto cultural griego. “La divinidad de Cristo -decía- es la piedra angular que sostiene los dos misterios principales de la fe: la Trinidad y la Encarnación, dos puertas que se abren y se cierran a la vez”.

Para San Atanasio, ha explicado el padre Catalamessa, es necesario a veces demoler en nosotros, creyentes, y en los hombres de Iglesia, la falsa persuasión de creer, de estar tranquilos por lo que se refiere a la fe. “Es necesario, en cambio, provocar la duda, poner en duda la fe, para podernos poner así a la búsqueda de una fe más autentica”.

Atanasio recuerda que “la fe en la divinidad de Cristo no es posible sin tener presente la experiencia de la salvación obrada por Cristo. Y esa experiencia de la salvación “se hace leyendo la palabra de Dios, administrando y recibiendo los sacramentos, sobre todo la Eucaristía, lugar privilegiado de la presencia del Resucitado, ejercitando los carismas, manteniendo contacto con la vida de la comunidad creyente y rezando.

“La fe en la divinidad de Cristo nos es sobre todo indispensable en este momento, para mantener viva la esperanza sobre el futuro de la Iglesia y del mundo”.

ER
radiovaticana.org

viernes, 2 de marzo de 2012

Perú: alumnos de la Católica piden a las autoridades decir sí a la Santa Sede

Denuncian campaña de manipulación contra la Iglesia

Un numeroso grupo de estudiantes de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) solicitaron a las autoridades de dicha casa de estudios aceptar el pedido de la Santa Sede de adecuar los estatutos de acuerdo a la Constitución Apostólica Ex Corde Ecclesiae y de esta manera entrar en comunión con Roma, garantizando la identidad católica de la institución. Para Juan Tello Mendoza –informa la Oficina de Comunicación del Arzobispado de Lima--, estudiante de Derecho de la PUCP y presidente de la Agrupación Universitaria Riva Agüero, el pedido de la Santa Sede es perfectamente compatible con las leyes peruanas. “Nosotros expresamos una total conformidad con el pedido de la Santa Sede justamente porque estas modificaciones van a permitir que se resguarde la identidad católica en la universidad y consideramos que no debe haber algún temor en nuestros compañeros y la comunidad universitaria en general de aceptar este pedido”, explicó. “La universidad ha nacido desde la fundación que hizo la Iglesia en 1917, quien revisa los documentos históricos puede leerlos con total claridad”, prosiguió. En ese sentido recalcó que “es falso decir que al ser una universidad plenamente católica vaya a perder su autonomía”. Por su parte, Claudia Cayetano, también estudiante de Derecho de la PUCP, e integrante de la Agrupación Riva Agüero, recordó que la universidad como católica debe regirse por las leyes peruanas; así como el derecho canónico, la Ex Corde Ecclesiae y el Concordato suscrito entre el Estado peruano y la Santa Sede. En otro momento, señaló que las opiniones mediáticas de Sigrid Bazán, presidenta de la Federación de Estudiantes (FEPUC) no expresan el pensamiento de todos los alumnos de la PUCP. “Sus expresiones no son acordes a lo que pensamos la totalidad de los estudiantes. La agrupación Riva Agüero es un claro ejemplo de que no todos los estudiantes pensamos que la PUCP deba mantenerse al margen de lo que indica la Santa Sede. Nosotros sí creemos que la PUCP debe adecuar sus estatutos a lo que nos dice la Santa Sede y eso lo tenemos respaldado de parte de muchos documentos. Incluso en ley orgánica fundacional de la PUCP”, expresó. Campaña de manipulación Finalmente Cayetano reveló que en los últimos años, al interior de la PUCP, los estudiantes han recibido constantes comunicaciones donde se les menciona que la Iglesia va a quitarles su autonomía. “Nos han dicho en la universidad que si entra la Iglesia nos van quitar nuestra autonomía, nuestra libertad, incluso en nuestra manera de vestir de las mujeres. Si es que alguien viene con ese discurso, pues yo también me hubiese levantado, creo que los estudiantes hemos sido manipulados”, lamentó. “De cierta manera, en los alumnos debería existir la responsabilidad de la información, porque no se reducirá la autonomía, porque la Santa Sede tiene relación con 157 países, donde hay mil universidades católicas y 200 pontificias. Si esas universidades se vieran disminuidas en su autonomía, pues se hubieran levantado. En el Perú también se hubiesen levantado las nueve universidades católicas que existen, porque de todas, la PUCP es la única que se opone a estos cambios de los estatutos”, explicó.
zenit.org

lunes, 27 de febrero de 2012

Mensaje de la Presidencia de la Pontificia Comisión para América Latina con motivo del «Día de Hispanoamérica» en las diócesis de España

Mensaje de la Presidencia de la Pontificia Comisión para América Latina
con motivo del «Día de Hispanoamérica» en las diócesis de España
Domingo, 4 de marzo de 2012
«Comprometidos con América en la Nueva Evangelización»

Desde el agradecimiento

El «Día de Hispanoamérica» es una valiosísima y oportuna cita anual, tradicionalmente incorporada en el calendario de la Iglesia católica en España desde el año 1959, para actualizar y fortalecer los vínculos de comunión y colaboración con la Iglesia en Hispanoamérica y la solidaridad entre sus pueblos y naciones. Factor decisivo para potenciar dicha comunión y colaboración ha sido la corriente de misioneros españoles – sacerdotes y laicos enviados por sus respectivas diócesis, o religiosos y religiosas de las más diversas comunidades – que, desde hace más de un siglo hasta hoy, han revitalizado aquella vocación misionera que estuvo en los orígenes del «Nuevo Mundo» y se han incorporado al trabajo pastoral de las más diversas Iglesias locales en el «continente de la esperanza», al servicio del Pueblo de Dios. ¡Cómo no rendir homenaje de gratitud a los actuales 354 sacerdotes diocesanos españoles acogidos a la Obra de Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana (OCSHA) de la Conferencia Episcopal Española, y que están repartidos en los más diversos países latinoamericanos, al servicio de las Iglesias particulares de América más necesitadas y con mayor escasez de personal eclesiástico! Y esa gratitud abraza también a otros tantos sacerdotes diocesanos misioneros, a todos los religiosos y religiosas, a los laicos misioneros y a los miembros de movimientos eclesiales y nuevas comunidades, todos ellos españoles de origen e hispanoamericanos por vocación, opción y adopción.

Precisamente con esta misma actitud misionera, el episcopado latinoamericano afirmó su compromiso, en el documento de Aparecida (n. 378), de «estimular a las Iglesias locales para que apoyen y organicen los centros misioneros nacionales y actúen en estrecha colaboración con las Obras Misionales Pontificias y otras instancias eclesiales cooperantes, cuya importancia y dinamismo reconocemos y agradecemos de corazón». Y más concretamente, «con ocasión de los cincuenta años de la encíclica Fidei donum, damos gracias a Dios por los misioneros y misioneras que vinieron al continente y a quienes hoy están presentes en él, dando testimonio del espíritu misionero de sus Iglesias locales al ser enviados por ellas».

Hoy día, la Iglesia en España y la Iglesia en América asumen, de algún modo, similares desafíos. Su riquísima tradición católica –que está en las raíces de sus pueblos, que ha animado secularmente la vida de sus gentes, que ha dado expresión a sus más altas creaciones culturales – corre el riesgo de una gradual erosión. La secularización avanza por doquier. No faltan hostilidades contra la presencia de la Iglesia y su mensaje. La corriente hedonista y relativista de la sociedad del consumo y del espectáculo tiende a desplazar y desarraigar la cultura cristiana de los pueblos. La traditio de la fe se ha vuelto ardua tarea. Ya no basta con apelar a las raíces cristianas y declamar retóricamente sobre su magnífica tradición. Se necesita actualizar, reformular y revitalizar la tradición católica, arraigándola más profundamente en el corazón de las personas, en la vida de las familias y en la cultura de los pueblos, para que resplandezca como belleza de la verdad, promesa de felicidad y novedad de vida más humana para todos. ¡Se necesita, sí, una nueva evangelización! ¡Se necesita tanto en Europa como en América! Bajo esa luz, se propone con acierto el lema del próximo «Día de Hispanoamérica”, 4 de marzo de 2012: “Comprometidos con América en la Nueva Evangelización».

Un largo camino compartido

Hispanoamérica debe a España, ante todo, lo que es su más rico tesoro: el patrimonio de la tradición católica comunicada, inculturada y arraigada en las tierras buenas del «Nuevo Mundo». Con razón Benedicto XVI señaló en Aparecida, el 13 de mayo de 2007, que el patrimonio más precioso de América Latina es ese don providencial que ha gestado a sus pueblos y que «ha animado su vida y cultura [...] durante más de cinco siglos». «Este es el rico tesoro del continente americano –decía el Papa en esa oportunidad –; este es su patrimonio más valioso: la fe en Dios amor, que reveló su rostro en Jesucristo [...]. No es una ideología política, ni un movimiento social, como tampoco un sistema económico; es la fe en Dios amor, encarnado, muerto y resucitado, el auténtico fundamento de esta esperanza que produjo frutos tan magníficos desde la primera evangelización hasta hoy». El hecho de que aproximadamente el 80% de los latinoamericanos sean todavía hoy bautizados en la Iglesia católica, y de que esta, la Iglesia católica, continúe siendo una de las instituciones que suscita la mayor confianza y credibilidad en sus pueblos es signo y fruto de la fecundidad de aquella primera evangelización, de la profunda inculturación de la fe en la vida de aquellos pueblos, y del enraizamiento secular del cristianismo; y ello, a pesar de compromisos mundanos, descuidos y deficiencias en la evangelización, y un muchas veces insuficiente cuidado pastoral y catequético, agravado por la escasez de sacerdotes para atender a muchas comunidades cristianas.

Ese patrimonio se manifiesta en la fe de tantos fieles y en la «rica y profunda religiosidad popular, en la cual aparece el alma de los pueblos latinoamericanos» (Benedicto XVI, discurso inaugural de la Conferencia de Aparecida). E incluso ese patrimonio –como indican los obispos en Aparecida (n. 7)– se expresa «en la caridad que anima por doquier gestos, obras y caminos de solidaridad con los más necesitados y desamparados, [...] en la conciencia de la dignidad de la persona, la sabiduría ante la vida, la pasión por la justicia, la esperanza contra toda esperanza y la alegría de vivir aun en condiciones muy difíciles que mueven el corazón de nuestras gentes». Por eso, el episcopado latinoamericano en Aparecida pudo afirmar con buenas razones que la tradición católica es un «cimento fundamental» de la identidad, unidad y originalidad de América Latina (cf. n. 8).

La independencia de los países latinoamericanos, que legítimamente se conmemora y se celebra en su bicentenario, si bien trajo consigo algunas décadas de enfrentamientos y desencuentros, de ningún modo fue ruptura con toda la riqueza que España aportó, como lengua, cultura y religión. Ya desde mediados del siglo XIX, esos vínculos fueron reforzados por la masiva inmigración española y portuguesa a tierras americanas. Desde entonces, han ido creciendo, a ritmos desiguales según las diversas circunstancias, los lazos políticos, económicos y culturales entre España y América Latina. Sus destinos están indisolublemente unidos. Por eso, se sigue necesitando fortalecer la cooperación espiritual, personal y económica entre las Iglesias de Latinoamérica y España. Para ello son precisos los vínculos sociales de solidaridad, los intercambios culturales y la intensificación de la comunión y colaboración entre sus Iglesias; es decir, todo aquello que sirva para propagar y apoyar la transmisión de la fe, como reto principal de la «Nueva Evangelización».

Intensificar el compromiso misionero...

Aún resuena con vigor en Hispanoamérica la voz del beato Juan Pablo II cuando, dirigiéndose a los obispos, reunidos en Asamblea del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), el 9 de marzo de 1983, les decía: «La conmemoración del medio milenio de la evangelización tendrá su pleno significado si es un compromiso vuestro [...] por una evangelización nueva. Nueva en su ardor, en sus métodos y en sus expresiones». Y después, el 12 de octubre de 1984, inaugurando en Santo Domingo el «novenario» de años de preparación del V centenario de la evangelización americana, llamaba a una «nueva evangelización de América Latina, que despliegue con más vigor, como la de los orígenes, un potencial de santidad, un gran impulso misionero, una vasta creatividad catequética, una manifestación fecunda de colegialidad y comunión, un combate evangélico de dignificación del
hombre para generar [...] un gran futuro de esperanza».
Los llamamientos a una «Nueva Evangelización» han sido después muy frecuentes, tanto por el mismo Juan Pablo II, como por Benedicto XVI, dirigidos especialmente a Europa y América. Es como si se quisiera concentrar, en esa expresión iluminadora, sintética y movilizadora, el mandato misionero de «Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos» (Mt 28, 19), para emprender una nueva fase de intensificación misionera en los nuevos ámbitos de evangelización. Esta convocatoria
se ha hecho aún más urgente en la actualidad, con el lanzamiento –por parte de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, desde Aparecida– de la «Misión Continental», con la creación por el papa Benedicto XVI del Dicasterio para la Promoción de la Nueva Evangelización, y con la próxima XIII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, que se realizará en octubre de 2012, con el tema: «La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana».

«El mundo de hoy necesita personas –decía Benedicto XVI el 15 de octubre de 2011– que anuncien y testimonien que es Cristo quien nos enseña el arte de vivir, el camino de la verdadera felicidad, porque Él mismo es el camino de la vida; personas que tengan ante todo ellas mismas la mirada fija en Jesús, el Hijo de Dios [...]; personas que hablen a Dios para poder hablar de Dios». Se necesitan personas que muestren a Dios presente en la propia vida, en todas las dimensiones de su existencia y convivencia, e inviten a compartir una vida nueva, verdadera, más humana, que remite al acontecimiento que la hace posible y que continuamente la regenera. Esta es hoy nuestra invitación, especialmente dirigida a todos los sacerdotes, religiosos y religiosas, y laicos españoles que trabajan como misioneros en America y son manifestación fecunda de la solicitud apostólica universal de la Iglesia en España. Que no falte la oración del Pueblo de Dios en todas las diócesis es en esta Jornada misionera para que la Providencia divina suscite nuevas vocaciones misioneras para comprometerse con la «Nueva Evangelización» en América Latina, en la certeza de que este compromiso es la más genuina expresión de la catolicidad y de la identidad misionera de cada Iglesia local, aunque aquí y allá las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada escaseen.

... con las Iglesias de América Latina

A modo de sugerencia, hacemos unas recomendaciones a la Iglesia de Dios en España para fortalecer el compromiso misionero de la «Nueva Evangelización»:
– Abrir el corazón a las familias y comunidades de latinoamericanos inmigrantes asentadas en España, especialmente en estos tiempos de crisis. Estas personas sencillas y sacrificadas, fieles a la tradición cristiana en la que siempre han vivido, tienen que superar el impacto del desarraigo y de la secularización, y necesitan la compañía cercana, solidaria, llena de la caridad, evangelizadora y catequética, de las comunidades cristianas.
– Agradecer el precioso servicio que están prestando (y que puede extenderse más aún) universidades y centros superiores de Teología que, en España, acogen a sacerdotes provenientes de América Latina para la ampliación de sus estudios.
– Reconocer y acoger a los sacerdotes provenientes de países latinoamericanos que, con el consentimiento de sus respectivos obispos, prestan sus servicios pastorales en diócesis españolas. También América Latina está llamada a «dar de su pobreza» y asumir la solicitud por la Iglesia universal, que le corresponde, no solo por deuda de gratitud, sino también por contar hoy con más del 40% de los católicos.
– Renovar la memoria agradecida del maravilloso espectáculo de santidad y comunión eclesial vivido durante la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid. Aquellos admirables dos millones de jóvenes son un signo de esperanza para la traditio cristiana y la multiplicación de nuevos discípulos, testigos y misioneros de Cristo, y a la vez, un enorme y apasionante reto. A Madrid llegaron en esa ocasión muchas decenas de miles de jóvenes latinoamericanos, que se sintieron como en casa y retornaron con una renovada implicación en la «Nueva Evangelización». Ahora toca entregarles el testigo y seguir el camino iniciado, en peregrinación espiritual, educativa y misionera, hacia la próxima Jornada Mundial de la Juventud, que se realizará en julio de 2013 en Río de Janeiro.
Estas son también realidades que expresan esa «Nueva Evangelización» como compromiso común entre España y América.

Conclusión: recobrar el fervor espiritual

Confiemos estas intenciones a la gracia del Espíritu Santo, verdadero protagonista de la «Nueva Evangelización», que nos precede en el corazón de las personas y en la cultura de los pueblos, para conducirlos hacia Cristo, según los tiempos y ritmos definidos por la Providencia de Dios. Y como toda gracia divina, en la lógica de la Encarnación, pasa a través de la santísima Virgen María –¡lo sabemos por fe, pero también por experiencia viva de nuestros pueblos!–, pidamos confiados la intercesión de la «Estrella de la Nueva Evangelización».

Con los ojos puestos en Ella, terminamos con las mismas palabras de la exhortación apostólica Evangelii nuntiandi (n. 80) que se recogen al final del documento de Aparecida: «Conservemos la dulce y confortadora alegría de evangelizar, incluso cuando hay que sembrar entre lágrimas. Hagámoslo –como Juan el Bautista, como Pedro y Pablo, como los otros Apóstoles, como esa multitud de admirables evangelizadores que se han sucedido a lo largo de la historia de la Iglesia – con un ímpetu interior que nadie ni nada sea capaz de extinguir. Sea esta la mayor alegría para nuestras vidas entregadas. Y ojalá el mundo actual –que busca a veces con angustia, a veces con esperanza – pueda así recibir la Buena Nueva, no a través de evangelizadores tristes y desesperanzados, impacientes o ansiosos, sino a través de ministros del Evangelio, cuya vida irradia el fervor de quienes han recibido, ante todo en sí mismos, la alegría de Cristo y aceptan consagrar su vida a la tarea de anunciar el Reino de Dios y de implantar la Iglesia en el mundo». «Recobremos –concluyen los obispos latinoamericanos – el valor y audacia apostólicos». Amén.

Cardenal Marc Oullet
Presidente Pontificia Comisión para América Latina

Las intenciones de Oración del Papa para el mes de marzo

La Intención General del Apostolado de la Oración de Su Santidad Benedicto XVI para este mes de marzo comentada por el Director Mundial del Apostolado de la Oración P. Claudio Barriga Domínguez S.J. “Para que en todo el mundo sea reconocida adecuadamente la contribución de la mujer al desarrollo de la sociedad ”. (Audio) RealAudioMP3
La Intención Misionera de Su Santidad Benedicto XVI para este mes de marzo comentada por el Director Mundial del Apostolado de la Oración P. Claudio Barriga Domínguez S.J.: “Para que el Espíritu Santo conceda perseverancia a cuantos son discriminados, perseguidos y asesinados por el nombre de Cristo, particularmente en Asia”. (Audio) RealAudioMP3
Producción de: Patricia L. Jáuregui Romero
radiovaticana.org

El Archivo Secreto Vaticano se revela


(RV).- Del 29 de febrero hasta el próximo 9 de septiembre se podrá visitar en los Museos Capitolinos de Roma, la muestra titulada “Lux in Arcana: el Archivo Secreto Vaticano se revela”, organizada por el mismo Archivo, con ocasión del IV centenario de su fundación.
En esta muestra se expondrá un centenera de originales y preciosos documentos del siglo VIII al XX. Entre ellos, se destaca la carta de los miembros del Parlamento inglés al Papa Clemente VII sobre la causa matrimonial del rey Enrique VIII; la Bula de excomunión contra Martín Lutero; el proceso contra la Orden de los Templares en Francia y la carta de santa Bernardita Soubirous al Papa Pío IX. (María Fernanda Bernasconi)
radiovaticana.org

domingo, 26 de febrero de 2012

Autoridades de la PUCP se esconden detrás de los alumnos, dice Fernán Altuve

Fuente: buenosdiasperutv

“Mis niños, no pierdan ni el valor ni la fe en Jesucristo”, escribe Asia Bibi

"Mis niños, no pierdan ni el valor ni la fe en Jesucristo", son las palabras que la cristiana pakistaní Asia Bibi, condenada a pena de muerte a causa de la ley de blasfemia, dedica a sus hijos y a su esposo en una carta inédita y ahora publicada en el libro "¡Sacadme de aquí!", editado por LibrosLibres en España.

El libro fue escrito en prisión por Asia Bibi en colaboración con la periodista francesa Anne-Isabelle Tollet.

En la carta, la cristiana dedica conmovedoras palabras de amor a su esposo Ashiq y a sus cinco hijos mientras espera que se acepte su pedido de clemencia o se le aplique la horca. "Desde que he vuelto a mi celda y sé que voy a morir, todos mis pensamientos se dirigen a ti, mi amado Ashiq, y a vosotros, mis adorados hijos. Nada siento más que dejaros solos en plena tormenta", expresa la cristiana.

Sin embargo, a pesar del temor, Bibi alienta a su familia a mantener el deseo de ser felices a pesar que la vida no es fácil todos los días. "Somos cristianos y pobres, pero nuestra familia es un sol (…). No sé todavía cuándo me cuelgan, pero estad tranquilos, amores míos, iré con la cabeza bien alta, sin miedo, porque estaré en compañía de Nuestro Señor y con la Virgen María, que me acogerán en sus brazos", afirma.

El caso de Asia Bibi se convirtió en noticia mundial en 2010 cuando fue condenada a la pena capital en aplicación de la ley de blasfemia, que castiga con la horca a quienes supuestamente ofendan al islam y que se ha convertido en un arma de abuso contra las minorías religiosas en Pakistán e incluso de venganza entre musulmanes.

Actualmente hay un recurso contra su condena. Sin embargo tuvo que ser aislada en una celda sin ventana ni servicios higiénicos porque los musulmanes han puesto precio a su vida.

La carta escrita por Asia Bibi es la siguiente:

"Mi querido Ashiq, mis queridos hijos:

(...) Desde que he vuelto a mi celda y sé que voy a morir, todos mis pensamientos se dirigen a ti, mi amado Ashiq, y a vosotros, mis adorados hijos. Nada siento más que dejaros solos en plena tormenta.

Tú, Imran, mi hijo mayor de dieciocho años, te deseo que encuentres una buena esposa, a la que tú harás feliz como tu padre me ha hecho a mí.

Tú, mi primogénita Nasima, de veintidós años, ya tienes tu marido, con una familia que tan bien te ha acogido; da a tu padre pequeños nietecitos que educarás en la caridad cristiana como te hemos educado nosotros a ti.

Tú, mi dulce Isha, tienes quince años, aunque seas medio loquilla. Tu papá y yo te hemos considerado siempre como un regalo de Dios, eres tan buena y generosa... No intentes entender por qué tu mamá ya no está a tu lado, pero estás tan presente en mi corazón, tienes en él un lugarcito reservado nada más que para ti.

«No soy musulmana, pero soy buena pakistaní, católica y patriota, devota de mi país como de Dios.»

Sidra, no tienes más que trece años, y bien sé que desde que estoy en prisión eres tú la que se ocupa de las cosas de la casa, eres tú la que cuida de tu hermana mayor, Isha, que tanto necesita de ayuda. Nada siento más que haberte conducido a una vida de adulto, tú que eres tan jovencita y que deberías estar todavía jugando a las muñecas.

Mi pequeña Isham, sólo tienes nueve años, y vas a perder ya a tu mamá. ¡Dios mío, qué injusta puede ser la vida! Pero como continuarás yendo a la escuela, quedarás bien armada para defenderte de la injusticia de los hombres.

Mis niños, no perdáis ni el valor ni la fe en Jesucristo. Os sonreirán días mejores y allá arriba, cuando esté en los brazos del Señor, continuaré velando por vosotros. Pero por favor, os pido a los cinco que seáis prudentes, os pido no hacer nada que pueda ofender a los musulmanes o las reglas de este país. Hijas mías, me gustaría que tuvierais la suerte de encontrar un marido como vuestro padre.

Ashiq, a ti te he amado desde el primer día, y los veintidós años que hemos pasado juntos lo prueban. No he dejado nunca de agradecer al cielo haberte encontrado, haber tenido la suerte de un matrimonio por amor y no concertado, como es costumbre en nuestra provincia. Teníamos los dos un carácter que encajaba, pero el destino está ahí, implacable… Individuos infames se han cruzado en nuestro camino. Hete ahí, solo con los frutos de nuestro amor: guarda el coraje y el orgullo de nuestra familia.

Hijos míos, (...) papá y yo hemos tenido siempre el deseo supremo de ser felices y de haceros felices, aun cuando la vida no es fácil todos los días. Somos cristianos y pobres, pero nuestra familia es un sol. Me habría gustado tanto veros crecer, seguir educándoos y hacer de vosotros personas honestas… ¡y lo seréis! (...) No sé todavía cuándo me cuelgan, pero estad tranquilos, amores míos, iré con la cabeza bien alta, sin miedo, porque estaré en compañía de Nuestro Señor y con la Virgen María, que me acogerán en sus brazos.

Mi buen marido, continúa educando a nuestros niños como yo habría deseado hacerlo contigo.

Ashiq, hijos míos amadísimos, os voy a dejar para siempre, pero os amaré por toda una eternidad.

Mamá".

Padece al tentador para defendernos


Dios se dirige al hombre de forma inesperada, concreta y llena de amor, reiteró Benedicto XVI a la hora del ángelus del primer Domingo de Cuaresma, deseando que María nos acompañe y nos ayude a imprimir en nuestro corazón y en nuestra vida las palabras de Jesucristo, para convertirnos a Él. Al comenzar este santo tiempo, el Papa anima a todos a que, guiados por la fuerza y el amor de Dios y confiando en María, intensifiquen la oración, la penitencia y la práctica de la caridad, para así llegar victoriosos y purificados a la Resurrección. (Cecilia de Malak – RV).

(Audio) RealAudioMP3 Queridos hermanos y hermanas:

En este primer domingo de Cuaresma, encontramos a Jesús que, después de haber recibido el bautismo en el río Jordán de Juan el Bautista (Cfr. Mc 1, 9), padece la tentación en el desierto (Cfr. Mc 1, 12-13). La narración de san Marcos es concisa, carente de los detalles que leemos en los otos dos Evangelios de Mateo y de Lucas. El desierto del que se habla tiene diversos significados. Puede indicar el estado de abandono y de soledad, el “lugar” de la debilidad del hombre donde no hay apoyos y seguridades, donde la tentación se hace más fuerte. Pero también puede indicar un lugar de refugio y de reparo, como lo fue para el pueblo de Israel liberado de la esclavitud egipcia, donde se puede experimentar de modo particular la presencia de Dios. Jesús “en el desierto permaneció cuarenta días, siendo tentado por Satanás” (Mc 1, 13). San León Magno comenta que “el Señor ha querido padecer el ataque del tentador para defendernos con su ayuda y para instruirnos con su ejemplo” (Tractatus XXXIX, 3 De ieiunio quadragesimae: CCL 138/A, Turnholti 1973, 214-215).

¿Qué puede enseñarnos este episodio? Como leemos en el Libro de la Imitación de Cristo, “el hombre jamás está totalmente exento de la tentación mientras vive… pero con la paciencia y con la verdadera humildad llegaremos a ser fuertes contra todo enemigo” (Liber I, c. XIII, Ciudad del Vaticano 1982, 37), la paciencia y la humildad de seguir cada día al Señor, aprendiendo a construir nuestra vida no fuera de Él o como si no existiera, sino en Él y con Él, porque es la fuente de la verdadera vida. La tentación de quitar a Dios, de poner orden por nosotros mismos y contando en el mundo sólo sobre nuestras propias capacidades, está siempre presente en la historia del hombre.

Jesús proclama que “el tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca” (Mc 1, 15), anuncia que en Él sucede algo nuevo: Dios se dirige al hombre de modo inesperado, con una cercanía única, concreta, llena de amor; Dios se encarna y entra en el mundo del hombre para tomar sobre sí el pecado, para vencer el mal y reconducir al hombre al mundo de Dios. Pero este anuncio está acompañado por la petición de corresponder a un don tan grande. En efecto, Jesús añade: “Convertíos y creed en el Evangelio” (Mc 1, 15); es la invitación a tener fe en Dios y a convertir cada día nuestra vida a su voluntad, orientando al bien todos nuestros pensamientos y acciones. El tiempo de la Cuaresma es el momento propicio para renovar y hacer más fuerte nuestra relación con Dios, a través de la oración cotidiana, los gestos de penitencia y las obras de caridad fraterna.

Supliquemos con fervor a María Santísima para que acompañe nuestro camino cuaresmal con su protección y nos ayude a imprimir en nuestro corazón y en nuestra vida las palabras de Jesucristo, para convertirnos a Él. Además, encomiendo a vuestra oración la semana de Ejercicios espirituales que esta tarde comenzaré con mis colaboradores de la Curia Romana. (Traducción de María Fernanda Bernasconi – RV).

También en sus palabras en francés, inglés, alemán, español y polaco, el Papa alentó a percibir que este tiempo cuaresmal es una oportunidad para experimentar la cercanía de nuestro Señor, que nos invita a retomar el camino que nos conduce a Dios, por medio de la oración, el ayuno y la caridad.

Al saludar en nuestro idioma, el Papa dijo:

RealAudioMP3 Saludo con afecto a los peregrinos de lengua española, en particular a los fieles de la Hermandad de La Virgen de la Victoria, de Huelva. En el Evangelio de este primer domingo de Cuaresma, Jesús es conducido por el Espíritu al desierto “para ser tentado por el diablo”. Él supera la tentación y proclama con vigor el preludio de la gran sinfonía de la redención, invitando a la conversión y la fe. Al comenzar este santo tiempo, animo a todos a que, guiados por la fuerza de Dios, intensifiquen la oración, la penitencia y la práctica de la caridad, para así llegar victoriosos y purificados a las celebraciones pascuales. Confiemos a la Virgen María estas intenciones. Muchas gracias.
radiovaticana.org

Temas en este Blog

Abancay (1) aborto (100) abstinencia (2) Abuelos de Jesús (1) abuso (7) abusos sexuales (25) Acción Católica (1) Adicción (2) Adolescencia (13) Adviento (15) Afganistán (1) África (16) Agnosticismo (1) al azhar (1) Alemania (20) Alfonso Aguiló (4) Alocución del Papa Francisco (477) Alois Andritzki (1) Álvaro del Portillo (1) América (7) América Latina (19) amor (15) Amoris laetitia (1) Ángelus (214) Ángelus del Papa Francisco (159) Anglicanos (10) Aniversario sacerdotal (16) Aniversarios (2) anticonceptivos (5) Año de la Fe (47) Aparecida (2) Apariciones y revelaciones (1) Apóstoles (2) Arequipa (4) Argelia (1) Argentina (34) Arzobispado de Lima (85) Arzobispo de Lima (25) arzobispo de piura (2) asesinato (37) Asís (10) astronauta (1) astronomía (1) Asturias (1) Ateísmo (9) atentado (12) ateo (21) audiencia general (89) aundiencia general (3) Australia (3) Autoestima (2) Ayacucho (8) Basílicas (2) Bautismo de Jesús (4) beata (7) Beatos (23) Bélgica (2) Benedicto XVI (536) Benin (1) Benín (1) Biblia (8) Bienaventuranzas de los políticos (1) Bioética (1) Birmania (1) Bolivia (19) Brasil (22) Brujería (2) Cajamarca (1) Calendario (1) Cambio de sexo (2) Camino Neocatecumenal (4) Canadá (5) Cancionero Católico (1) Canonización de Juan Pablo II y Juan XXIII (2) cantos (6) Cantos Litúrgicos (1) Cantos para la Misa (1) Capuchinos (1) Cardenal Cañizares (1) Cardenal François-Xavier Nguyên Van Thuân (1) Cardenal Juan Luis Cipriani (187) caridad (5) Cáritas (10) Caritas in Veritate (1) Cáritas Internationalis (6) Carta Apostólica (1) Castel Gandolfo (18) Castidad (2) catalina de siena (1) Catecismo (5) Catecismo de la Iglesia Catolica (3) Catecismo menor (3) catecúmenos (1) catequesis (185) Catequesis del Papa Francisco (138) catequista (4) católicos (18) Celebraciones Pontificias (1) Celibato (4) CEPROFARENA (1) cerebro (1) Chiclayo (3) Chile (17) China (18) Chipre (1) cielo (3) ciencia (10) cine (2) cisma (1) clero (1) Códice Calixtino (1) Colegio Cardenalicio (10) Colombia (30) Comisión Bíblica (1) Comisión Episcopal de Familia (2) Comisión Pontificia (1) comunicación social (3) Comunión (6) Comunión de los santos (2) comunismo (4) conciencia (2) Concilio Vaticano II (7) Cónclave (16) Conferencia (1) Conferencia Episcopal de Bolivia (10) Conferencia Episcopal de Brasil (2) Conferencia Episcopal de Chile (4) Conferencia Episcopal de Colombia (6) Conferencia Episcopal de Cuba (13) Conferencia Episcopal de Ecuador (CEE) (11) Conferencia Episcopal de México (CEM) (4) Conferencia Episcopal de Nicaragua (2) Conferencia Episcopal Española (1) Conferencia Episcopal Francesa (2) Conferencia Episcopal Peruana (15) Conferencia Episcopal Venezolana (4) confesión (9) Congregación para el Clero (1) Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos (3) Congregación para la Doctrina de la Fe (8) Congregación para la Evangelización de los Pueblos (2) Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (5) Congregaciones (5) Congreso Eucarístico Internacional (3) Congreso internacional pro-vida (2) Congreso Misionero (1) Congreso Misionero Americano (1) Congreso Teológico (1) Conmemoración de los fieles difuntos (3) Consejo de Cardenales (1) Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) (7) Consejo Internacional para la Catequesis (1) Consejo Pontificio para la cultura (1) Consejo pontificio para la pastoral de los migrantes e itinerantes (3) consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales (1) consistorio (7) contaminación (1) Conversación (1) conversiones (32) Corea (5) Corona de Adviento (1) Corpus Christi (14) Costa Rica (4) Cracovia (1) Credo (13) crisis (8) cristianismo (2) cristianos (6) Croacia (9) Cruz (9) cruzadas (2) Cuaresma (27) Cuba (39) cultura y arte (22) Cusco (4) defensa de la vida (82) Democracia (1) deporte (5) derecho a vivir (7) derechos (3) derechos humanos (9) Día de los trabajadores (1) Día del Papa (3) Día Mundial de la Radio (1) Diablo (1) diálogo de fe (57) diálogo interreligioso (7) dignidad (2) Diócesis (1) Dios (11) discapacitados (4) discriminación (2) Discurso completo del Papa Francisco al Congreso de los Estados Unidos (1) Discurso de Benedicto XVI (15) Discurso del Papa Francisco (58) Discurso del Papa Francisco en la ONU (4) dispensador (1) Divina Misericordia (7) Divorcio (8) doctrina social (3) documentos revservados (1) Domingo de Ramos (3) Domingo del Mar (1) Domund (3) drogas (8) Ecuador (20) Ecumenismo (26) educación (13) Egipto (8) El buen samaritano (3) El Cancionero Católico (1) El Papa pide perdón por pedofilia (3) el trabajo (1) elecciones (2) embarazos (4) embrión (1) Encíclicas (4) Encuentro Interreligioso (11) Encuentro Mundial de las Familias (5) Encuesta para las Conferencias Episcopales sobre MÚSICA SACRA (1) encuestas (1) enfermedad (4) Epifanía (14) Episcopalianos (1) esclavitud (2) Escudo Pontificio (1) España (31) Espíritu Santo (16) Estadísticas (1) Estados Unidos (60) esterilizaciones (2) Estigmas (1) ética (5) Eucaristía (15) eugenesia (2) Europa (11) eutanasia (11) Evangelios (1) Excomunión (2) Exhortación Apostólica (2) exorcismo (3) falso sacerdote (1) falsos profetas (2) familia (103) fanatismo (1) Fátima (5) fe (27) Fecundación in vitro (5) Felicidad (4) feministas (2) Fernando Pascual (2) Fides et ratio (1) Filadelfia (1) Filipinas (8) filosofía (1) fin del mundo (1) Francia (6) franciscanas hospitalarias de la Inmaculada Concepción (1) Franciscanos (2) Fray Junípero (1) Galileo Galilei (2) genocidio (1) Gracia (2) Guatemala (2) Gudalajara (1) Hermana Dulce (1) Himno para el Año de la Fe (2) historia (1) Holanda (2) holocausto (1) homilías (139) Homilías del Papa Francisco (135) homosexualidad (41) Horóscopo (1) Hungría (2) Identidad (1) Ideología de género (3) iglesia (21) Iglesia Católica (61) Iglesia Evangélica (8) iglesia pentecostal (1) imágenes (6) independencia (2) India (12) indiferencia (1) Indulgencias (4) Inglaterra (3) injusticia (1) Inmigrantes (2) Inquisición (1) insulto (1) intenciones del Papa (10) internet (2) Iquicisión (1) Irak (2) Irán (4) Iraq (3) Irlanda (10) Isaías (1) Islam (14) Israel (12) italia (9) Japón (3) Jesucristo Rey del Universo (2) jesuitas (6) Jesús (4) Jesús de Nazaret (1) Jorge Bergoglio (3) Jornada de la Familia (3) Jornada Misionera Mundial (4) Jornada Mundial de la Juventud (90) Jornada Mundial de la Juventud 2011 (30) Jornada Mundial de la Juventud 2013 (24) Jornada Mundial de la Juventud 2016 (2) Jornada Mundial de la paz (5) Jornada Mundial de la Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica (3) Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales (5) Jornada mundial de las misiones (3) Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones (9) Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado (2) Jornada Mundial del Enfermo (5) Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado (2) jóvenes (118) Juan de Palafox y Mendoza (2) Juan Manuel Roca (1) juan pablo ii (43) Juan XXIII (4) jubileo (4) Jubileo de la Misericordia (6) Jubileo de los adolescentes (1) judíos (5) Juicio Particular (1) justicia (6) justicia social (5) Kazajstán (1) Kenia (9) Kerygma (1) Kiko Argüello (1) L'Osservatore Romano (5) La alegría del amor (1) La alegría del Evangelio (2) La Amistad (4) La Confirmación (1) La Cruz de Motupe (1) La hospitalidad (1) La Iglesia (5) La luz de la fe (4) La multiplicación de los panes (2) La Sabiduría (1) La Transfiguración (3) La última Cena (1) La Virgen de Asunta (7) La Virgen de Medjugorje (4) Lefebre (7) lesbianas (11) Líbano (9) libertad religiosa (30) Libia (1) libros (4) líderes religiosos (1) Lima (47) Liturgia (8) Los abuelos (1) Los ancianos (1) Los Carismas (1) Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización (2) Los dones del Espíritu Santo (9) Los Mandamientos (3) Luis Ignacio Batista (1) Lumen Fidei (2) Luteranos (3) Luxemburgo (1) madre clara (1) Magisterio de la Iglesia (3) Malasia (1) Manchay (21) Manuela Ramos (1) María Auxiliadora (4) Mario Vargas Llosa (2) Mariología (2) mártires (4) martirio (1) Masonería (7) matrimonio (50) Matrimonio gay (1) Medio Oriente (2) Mensaje de Fátima (2) Mensaje del Papa (247) Mensaje del Papa al pueblo de Bérgamo (3) Mensaje del Papa Francisco por el Bicentenario de la Independencia Argentina (1) mentira (4) método natural (1) mexico (5) México (59) Miami (1) Miércoles de Ceniza (5) milagro (12) Milán (1) Misa (1) Misa Crismal (2) misión (4) misioneros (7) Misterio (1) misterios luminosos (1) Moisés (1) Moldavia (1) Monaguillos (1) monasterio (6) Mons. Javier Echevarría (1) Mons. José Ignacio Alemany Grau (1) monseñor Juan del Río Martín (5) moral (9) Motu Proprio (3) Movimiento internacional de Fe y Luz (1) Mozambique (1) muerte (20) muertos (8) mujeres (9) Música sacra (9) músicos (8) musulmanes (13) Naciones Unidas (1) natividad de la Virgen María (2) Navidad (53) New Age (1) Nicaragua (8) Nigeria (9) niños (12) nombramientos (52) Noruega (6) noviazgo (3) Nuestra Señora del Carmen. Escapulario (2) Nuestra Señora del Perpetuo Socorro (1) Nueva Era (2) nueva evangelización (31) Nuncios (2) obispos (19) Octava Dies (1) OEA (2) ONU (21) opus dei (5) oración (20) Oración a la Virgen de la Caridad del Cobre (1) ordenaciones (11) Ordinariato Católico (3) Ordinariato Personal de Nuestra Señora de la Cruz del Sur (1) Organización de Universidades Católicas de América Latina y el Caribe (ODUCAL) (1) ortodoxos (4) Óscar Romero (1) Pakistán (7) Papa (8) Papa Francisco (45) Papa Pablo VI (6) Paraguay (16) parroquia (1) Partituras (1) pastoral (1) paternidad (1) paz (20) pecado (2) pedofilia (15) Pekín (2) pentecostales (3) Pentecostés (18) perdón (4) peregrinos (2) persecución (28) Perú (115) píldora anticonceptiva (2) Pío Moa (1) Pío XII (6) Piura (2) planificación familiar (2) pobres (6) pobreza (8) política (17) Polonia (3) Pontificia Comisión para América Latina (4) Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) (88) Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización (2) Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos (2) Pontificio Consejo para los Textos Legislativos (1) Premios (4) prensa (3) preservativo (6) Protestantismo (1) protomártir (1) Puerto Rico (4) Purgatorio (1) Quirógrafo (1) Ramadán (1) Ratzinger (3) razón (1) reconciliación (2) Récord (1) Redes sociales (3) Reencarnación (1) Regina Coeli (30) Reino de Jordania (3) Reino Unido (4) relativismo (2) Religión (9) religiones (1) religiosas (24) religiosos (8) reliquia (2) Renuncia del Papa (6) Resurrección (14) revelación (1) Reyes Magos (3) ricos (1) Robo (11) Roma (7) Rueda de prensa del Papa Francisco (3) Rusia (3) sacerdocio (10) Sacerdote (53) Sacramentales (1) Sacramentos (20) sacrilegio (14) Sagrado Corazón de Jesús (7) salesianos (2) salmos (2) salud (2) Salud reproductiva (1) San Alfonso María Ligorio (1) San Benito (1) San Cayetano (1) San Felipe (2) San Francisco de Asís (4) San Ignacio de Loyola (1) San José. (5) San Josemaría Escrivá (3) San Juan Bautista (7) San Juan Bosco (2) San Juan de Ávila (2) San Juan de Letrán (2) San Juan Diego (1) San Juan María Vianney (2) San Martín de Porres (2) San Pablo (7) San Pantaleón (1) San Pedro (9) san Timoteo (1) San Valentín (3) Santa Claus (6) Santa Faustina Kowalska (1) Santa Margarita de Alacoque (1) santa misa (2) Santa Rita de Casia (1) Santa Rosa de Lima (6) santa sede (21) Santa Teresa de Jesús (1) Santiago el Mayor (1) Santísima Trinidad (6) Santo Domingo (1) Santo Padre (6) santo rosario (7) Santos (40) Secretaría de Estado (1) Sectas (7) secuestro (4) secularismo (4) secularización (1) Sede vacante (11) Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos (12) Semana Santa (17) Semiaristas (1) Seminario (3) Señor de los Milagros (3) Servicio de la caridad (1) sexualidad (11) SIDA (14) síndrome de down (2) Sínodo de Obispos (16) Sínodo sobre la Familia (5) Siria (5) sociología (1) solidaridad (2) Somalia (1) Sudán (4) suicidio (3) Te Deum (2) Teología marxista de la liberación (1) Tercer Reich (1) Teresa de Calcuta (2) terrorismo (11) Testigos de Jehová (2) testimonio (4) Testimonio de Gloria Polo (1) Tiara (1) Tierra Santa (16) Tito Yupanqui (2) tornado (1) Toronto (1) Tradición (1) Tribunal de la Rota Romana (3) Turquía (1) Ulf Ekman (1) ultrasonido (1) Unción de los Enfermos (2) Unión civil (2) uniones gay (19) urbano vi (1) Urbi et Orbi (5) Uruguay (2) vacaciones (2) Valores (14) Vaticano (32) Vatileaks (1) Venezuela (15) verdad (14) vestido (2) Via Crucis (2) Via Lucis (1) Viaje Apostólico del Papa Francisco a Filipinas (8) Viaje Apostólico del Papa Francisco a Tirana Albania (6) vida (40) Video (11) Vietnam (2) Vigilia Pascual (3) VIH (3) Villancicos (2) violación (7) violencia (19) Virgen de Copacabana (1) Virgen de Guadalupe (5) Virgen de Lourdes (2) Virgen del Carmen (1) Virgen del Rosario (3) Virgen María (26) Virtudes (1) Visita del Papa a Centroáfrica (3) Visita del Papa a Kenia (7) Visita del Papa Francisco a Armenia (8) Visita del Papa Francisco a Cuba (12) Visita del Papa Francisco a Estados Unidos (20) Visita del Papa Francisco a México (12) Visita del Papa Francisco a Tierra Santa (11) Visita del Papa Francisco a Uganda (5) Visitación de la Virgen (2) vocación (23) www.elcancionerocatolico.blogspot.com (1) Yoga (1)

Sacerdote para siempre quiero ser

Los Siete Sacramentos

La Biblia online