«Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
Hoy celebramos la Epifanía, la “manifestación” del Señor. Esta solemnidad está vinculada al pasaje bíblico de la llegada de los Reyes Magos a Belén para rendir homenaje al Rey de los Judíos: un episodio que el Papa Benedicto ha comentado magníficamente en su libro sobre la infancia de Jesús. Aquella fue la primera “manifestación” de Cristo a las gentes. Por eso la Epifanía resalta la apertura universal de la salvación traída por Jesús. La Liturgia de este día aclama: “Te adorarán, Señor, todos los pueblos de la tierra”. Porque Jesús ha venido para todos nosotros, para todos los pueblos, para todos.