viernes, 22 de octubre de 2010
jueves, 21 de octubre de 2010
El Señor de los Milagros
Les invito, amigos todos, a ponerse delante de la imagen de nuestro querido Señor de los Milagros para examinarla juntamente conmigo, y agradecerle el regalo que le ha hecho al Perú dándole esta imagen maravillosa.
La verdad es que ha pasado las fronteras y ya no sólo está en el Perú, sino donde quiera que haya un peruano.
Veamos los valores que podemos descubrir en el cuadro.
Ante todo se trata de una imagen trinitaria porque no está solo el Crucificado sino que, en la parte alta está, Dios Padre con el mundo entre las manos, haciendo ver que Él es el único creador de todo cuanto existe.
Entre el Padre y el Crucificado, está el signo con que el Espíritu Santo se hizo presente en el bautismo de Jesús, es decir, una paloma.
Más abajo, y dominando la escena, está el Dios hecho hombre y crucificado.
El pueblo lo llama “el Señor”.
Esta palabra significa el que domina, el dueño, el que manda y, se supone, que siempre que hay uno que manda debe haber uno que obedece… es decir, todos los que le llaman Señor con espíritu de fe reconociendo que Jesús nos ha conquistado con su amor y entrega.
Solamente con esta primera visión del cuadro, tenemos una oportunidad grande para hablar del misterio de la Santísima Trinidad.
Ese Dios bueno que nos ha creado y ha querido, incluso, hacernos a su imagen y semejanza.
Otro de los puntos más fuertes para nuestra meditación es ver al crucificado.
Enseña San Alfonso María de Ligorio que Jesús nos hubiera podido redimir con una sola lágrima ya que ésta tendría un valor infinito.
Sin embargo, su muerte en la cruz nos manifiesta la realidad de lo que el mismo Jesús dijo en la última cena:
“No hay amor más grande que el que da la vida por los amigos”.
Además, si vamos a San Pablo nos dirá en sus cartas que, al ser todos pecadores, todos éramos enemigos de Dios. De donde se deduce que el amor de Cristo es mucho más grande porque siendo “enemigos”, dio la vida por nosotros.
Al pie de la cruz vemos también la imagen de María, el alma pura y virginal que “compadece” con su Hijo y es símbolo de las personas santas y buenas que saben aprovechar la redención.
Al otro lado de la cruz encontramos a la mujer penitente (Magdalena al parecer) que indica la presencia también del pecador arrepentido y que es una gran invitación para que todos nos acerquemos a la Trinidad por medio de Jesucristo y conseguir la misericordia y el perdón que necesitamos.
En cuanto al título que se le da al cuadro, está lleno de sentido, porque el “Señor de los Milagros” quiere indicar que Él tiene poder para sanar los cuerpos (y muchos son testigos de ello) pero también y sobre todo para sanar las almas.
En fin de cuentas más milagro es convertir un corazón duro que un cuerpo herido.
Tengamos en cuenta que en todo el Perú esta devoción es un signo externo que mantiene viva la fe del pueblo de Dios.
No hemos de olvidar que todos, pero sobre todo los más sencillos, llegan a Dios a través de los signos. Esta es la historia de siempre.
Pretender quitar estos signos externos sería no entender el plan salvador de nuestro Dios.
Lo que sí debemos tener en cuenta es que es preciso ayudar a los fieles, para que puedan leer los signos que quizá no son suficientemente claros para ellos. De esta manera fortalecemos su fe.
Finalmente hay que decir que la imagen del Señor de los Milagros nos hace a todos misioneros. Una prueba de ello es que, como he dicho antes, los peruanos que salen al extranjero van formando en las parroquias grupos de devoción al Señor de los Milagros.
Para ellos y para nosotros son interesantes estas palabras de Benedicto XVI:
“En la medida en que nos alimentamos de Cristo y estamos enamorados de Él, sentimos también dentro de nosotros el estímulo para llevar a los demás a Él, pues no podemos guardar para nosotros la alegría de la fe. Debemos transmitirla”.
José Ignacio Alemany Grau, Obispo
lunes, 18 de octubre de 2010
¿Por qué rezar el Ave María?
Carta del Cardenal Norberto Rivera.
El Avemaría es seguramente una de las primeras oraciones que aprendimos cuando éramos niños. Es una oración sencilla, un diálogo muy sincero nacido del corazón, un saludo cariñoso a nuestra Madre del Cielo.
Recoge las mismas palabras del saludo del ángel en la Anunciación (Lucas 1, 28) y
del saludo de Isabel (Lucas 1, 42), y después añade nuestra petición de intercesión confiada a su corazón amantísimo. En el sigo XVI se añadió la frase final: “ahora y en la hora de nuestra muerte”. Todo ello forma una riquísima oración llena de significado.
El Avemaría es una oración vocal, es decir, que se hace repitiendo palabras, recitando fórmulas, pero no por esto es menos intensa, menos personal.
Podemos decir que el Avemaría y el Rosario son las dos grandes expresiones de la devoción cristiana a la Santísima Virgen. Pero la devoción no se queda sólo ahí.
En el Avemaría, descubrimos dos actitudes de la oración de la Iglesia centradas en la persona de Cristo y apoyadas en la singular cooperación de María a la acción del Espíritu Santo (Cf Catecismo de la Iglesia Católica 2675).
La primera actitud es la de unirse al agradecimiento de la Santísima Virgen por los beneficios recibidos de Dios (“llena eres de gracia”, “el Señor es contigo”, “bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús”) y la segunda es el confiar a María Santísima nuestra oración uniéndola a la suya (“ruega por nosotros, pecadores”).
Para explicar esta oración es muy útil seguir los números 2676 y 2677 del Catecismo de la Iglesia Católica.
1. En la primera parte de la oración se recoge el saludo del ángel, del enviado del Señor. Es una alabanza en la que usamos las mismas palabras del embajador de Dios. Es Dios mismo quien, por mediación de su ángel, saluda a María. Nuestra oración se atreve a recoger el saludo a María con la mirada que Dios ha puesto sobre su humilde esclava y a alegrarnos con el gozo que Dios encuentra en ella.
"Llena eres de gracia, el Señor es contigo":
Las dos palabras del saludo del ángel se aclaran mutuamente. María es la llena de gracia porque el Señor está con ella. La gracia de la que está colmada es la presencia de Aquél que es la fuente de toda gracia.
María, en quien va a habitar el Señor, es en persona la hija de Sión, el Arca de la Alianza, el lugar donde reside la Gloria del Señor: ella es "la morada de Dios entre los hombres" (Apocalipsis 21, 3). "Llena de gracia", se ha dado toda al que viene a habitar en ella y al que ella entregará al mundo.
2. A continuación, en el Avemaría se añade el saludo de Santa Isabel: "Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús". Isabel dice estas palabras llena del Espíritu Santo (Cf Lucas 1, 41), y así se convierte en la primera persona dentro de la larga serie de las generaciones que llaman y llamarán bienaventurada a María (Cf Lucas 1, 48): "Bienaventurada la que ha creído..." (Lucas 1, 45); María es "bendita entre todas las mujeres" porque ha creído en el cumplimiento de la palabra del Señor.
Abraham, por su fe, se convirtió en bendición para todas las "naciones de la tierra" (Génesis 12, 3). Por su fe, María vino a ser la madre de los creyentes, gracias a la cual todas las naciones de la tierra reciben a Aquél que es la bendición misma de Dios: "Jesús el fruto bendito de tu vientre".
El Papa Juan Pablo II nos explica muy bien el contenido de este saludo de Isabel a su prima en el número 12 de la Carta Encíclica Redemptoris Mater:
3. Después, el Avemaría continúa con nuestra petición: "Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros..." Con Isabel, nos maravillamos y decimos: “¿De dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí?" (Lucas 1 ,43).
María nos entrega a Jesús, su Hijo, que muere por nosotros y por nuestra salvación en la cruz y, desde esa misma cruz, Jesucristo nos da a María como Madre nuestra (Cf Juan 19, 26-28); María es madre de Dios y madre nuestra, y por eso podemos confiarle todos nuestros cuidados y nuestras peticiones, porque sabemos que Dios no le va a negar nada (Cf Juan 2, 3-5) y al mismo tiempo confiamos en que tampoco nos lo va a negar a nosotros si es para nuestro bien.
María Santísima reza por nosotros como ella oró por sí misma: "Hágase en mí según tu palabra" (Lucas 1,38). Confiándonos a su oración, nos abandonamos con ella en la voluntad de Dios: "Haced lo que Él os diga" (Cf Juan 2, 5).
"Ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte". Pidiendo a María que ruegue por nosotros, nos reconocemos pecadores y nos dirigimos a la "Madre de la Misericordia", a la Toda Santa.
Nos ponemos en sus manos "ahora", en el hoy de nuestras vidas. Y nuestra confianza se ensancha para entregarle desde ahora, "la hora de nuestra muerte". Que esté presente en esa hora, como estuvo en la muerte de su Hijo al pie de la cruz y que en la hora de nuestro tránsito nos acoja como madre nuestra para conducirnos a su Hijo Jesús, al Paraíso, a nuestra felicidad eterna en el pleno y eterno amor de Dios.
Recoge las mismas palabras del saludo del ángel en la Anunciación (Lucas 1, 28) y
del saludo de Isabel (Lucas 1, 42), y después añade nuestra petición de intercesión confiada a su corazón amantísimo. En el sigo XVI se añadió la frase final: “ahora y en la hora de nuestra muerte”. Todo ello forma una riquísima oración llena de significado.
El Avemaría es una oración vocal, es decir, que se hace repitiendo palabras, recitando fórmulas, pero no por esto es menos intensa, menos personal.
Podemos decir que el Avemaría y el Rosario son las dos grandes expresiones de la devoción cristiana a la Santísima Virgen. Pero la devoción no se queda sólo ahí.
En el Avemaría, descubrimos dos actitudes de la oración de la Iglesia centradas en la persona de Cristo y apoyadas en la singular cooperación de María a la acción del Espíritu Santo (Cf Catecismo de la Iglesia Católica 2675).
La primera actitud es la de unirse al agradecimiento de la Santísima Virgen por los beneficios recibidos de Dios (“llena eres de gracia”, “el Señor es contigo”, “bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús”) y la segunda es el confiar a María Santísima nuestra oración uniéndola a la suya (“ruega por nosotros, pecadores”).
Para explicar esta oración es muy útil seguir los números 2676 y 2677 del Catecismo de la Iglesia Católica.
1. En la primera parte de la oración se recoge el saludo del ángel, del enviado del Señor. Es una alabanza en la que usamos las mismas palabras del embajador de Dios. Es Dios mismo quien, por mediación de su ángel, saluda a María. Nuestra oración se atreve a recoger el saludo a María con la mirada que Dios ha puesto sobre su humilde esclava y a alegrarnos con el gozo que Dios encuentra en ella.
"Llena eres de gracia, el Señor es contigo":
Las dos palabras del saludo del ángel se aclaran mutuamente. María es la llena de gracia porque el Señor está con ella. La gracia de la que está colmada es la presencia de Aquél que es la fuente de toda gracia.
María, en quien va a habitar el Señor, es en persona la hija de Sión, el Arca de la Alianza, el lugar donde reside la Gloria del Señor: ella es "la morada de Dios entre los hombres" (Apocalipsis 21, 3). "Llena de gracia", se ha dado toda al que viene a habitar en ella y al que ella entregará al mundo.
2. A continuación, en el Avemaría se añade el saludo de Santa Isabel: "Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús". Isabel dice estas palabras llena del Espíritu Santo (Cf Lucas 1, 41), y así se convierte en la primera persona dentro de la larga serie de las generaciones que llaman y llamarán bienaventurada a María (Cf Lucas 1, 48): "Bienaventurada la que ha creído..." (Lucas 1, 45); María es "bendita entre todas las mujeres" porque ha creído en el cumplimiento de la palabra del Señor.
Abraham, por su fe, se convirtió en bendición para todas las "naciones de la tierra" (Génesis 12, 3). Por su fe, María vino a ser la madre de los creyentes, gracias a la cual todas las naciones de la tierra reciben a Aquél que es la bendición misma de Dios: "Jesús el fruto bendito de tu vientre".
El Papa Juan Pablo II nos explica muy bien el contenido de este saludo de Isabel a su prima en el número 12 de la Carta Encíclica Redemptoris Mater:
3. Después, el Avemaría continúa con nuestra petición: "Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros..." Con Isabel, nos maravillamos y decimos: “¿De dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí?" (Lucas 1 ,43).
María nos entrega a Jesús, su Hijo, que muere por nosotros y por nuestra salvación en la cruz y, desde esa misma cruz, Jesucristo nos da a María como Madre nuestra (Cf Juan 19, 26-28); María es madre de Dios y madre nuestra, y por eso podemos confiarle todos nuestros cuidados y nuestras peticiones, porque sabemos que Dios no le va a negar nada (Cf Juan 2, 3-5) y al mismo tiempo confiamos en que tampoco nos lo va a negar a nosotros si es para nuestro bien.
María Santísima reza por nosotros como ella oró por sí misma: "Hágase en mí según tu palabra" (Lucas 1,38). Confiándonos a su oración, nos abandonamos con ella en la voluntad de Dios: "Haced lo que Él os diga" (Cf Juan 2, 5).
"Ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte". Pidiendo a María que ruegue por nosotros, nos reconocemos pecadores y nos dirigimos a la "Madre de la Misericordia", a la Toda Santa.
Nos ponemos en sus manos "ahora", en el hoy de nuestras vidas. Y nuestra confianza se ensancha para entregarle desde ahora, "la hora de nuestra muerte". Que esté presente en esa hora, como estuvo en la muerte de su Hijo al pie de la cruz y que en la hora de nuestro tránsito nos acoja como madre nuestra para conducirnos a su Hijo Jesús, al Paraíso, a nuestra felicidad eterna en el pleno y eterno amor de Dios.
viernes, 1 de octubre de 2010
"Por qué si Dios existe suceden cosas malas"
Ciertamente, Dios nos ama... y nos ama muchísimo más de lo que podemos imaginarnos, pues nos ama infinitamente. Pero sucede que a veces creemos que Dios no nos ama, porque no nos ama como nosotros creemos que nos debe amar.
En realidad lo que sucede es que estamos pensando igual que cuando éramos niños y nuestros padres no nos daban todo lo que queríamos. Y eso era motivo de protesta y reclamo. O estamos actuando igual a cuando nos prohibían una actividad y también protestábamos. O como cuando nos causaban un dolor necesario para curar una enfermedad: una medicina desagradable, un tratamiento doloroso, etc. ¡Cómo protestábamos y nos oponíamos a esas cosas “malas”, que en realidad eran “buenas”!
Dios también es Padre. Y es un Padre infinitamente más amoroso e infinitamente más sabio que nuestros padres terrenales. Sólo Él sabe lo que más nos conviene. Y a veces las cosas que consideramos “malas” son todo lo contrario: muy buenas. Tal vez mucho mejores que las que consideramos “buenas”.
No podemos medir las cosas de Dios con medidas terrenas, sino con medida de eternidad. Dios sabe mucho mejor que nosotros. Si nuestros padres sabían lo que más nos convenía cuando éramos niños, ¡cómo no confiar en que Dios es el que sabe lo que nos conviene a cada uno!
El problema es que los planes de Dios son a largo plazo, a muy largo plazo, a plazo de eternidad. Y nosotros queremos reducir a Dios a nuestro plazo que es muy corto, muy cortico. Queremos reducir a Dios a esta vida terrena, que es muy cortica, si la comparamos con la vida en la eternidad.
Para poder comprender, aunque sea un poquito, los planes de Dios tenemos que comenzar a ver nuestra vida aquí en la tierra con anteojos de eternidad. Así, tal vez, podamos comenzar a comprender cómo los planes de Dios sí tienen sentido y cómo las cosas que creemos “malas” no son tan malas, sino buenas.
¡Cómo nos cuesta aceptar un sufrimiento, una enfermedad! Y en el plan de Dios mucho bien proviene del sufrimiento. Veamos a Jesucristo: su sufrimiento nos trajo la salvación. Por la muerte de Cristo todos tenemos derecho a una vida de felicidad plena y total para toda la eternidad.
Por cierto, no fue así al comienzo. Dios no creó a los seres humanos para el sufrimiento. Pero al oponernos a Dios por el pecado, entró el sufrimiento al mundo, así como la muerte y las enfermedades. Y Dios que es infinitamente bueno, cambia las cosas “malas” en buenas, cambia el sufrimiento en ganancia... para la vida eterna.
El sufrimiento es un misterio. Como todo misterio no es posible explicarlo satisfactoriamente. Sólo lo comprenderemos después de esta vida. Allá en la eternidad comprenderemos los planes de Dios mucho mejor que ahora. Mientras tanto, confiemos en Dios. Él es el que sabe.
¿La píldora del día siguiente?
LA LLAMADA "PÍLDORA DEL DÍA SIGUIENTE" ES UN PRODUCTO ABORTIVO QUE PRODUCE FUERTES EFECTOS SECUNDARIOS.
Los expertos comparan el producto con una ruleta rusa
Los expertos comparan el producto con una ruleta rusa
En los últimos meses la mayoría de los medios informativos han hecho llegar al gran público los debates sobre aprobaciones o proyectos de legalización de la llamada "píldora del día siguiente" también denominada "anticoncepción de emergencia" Su diseño data de 1960 y se introdujo como método contraceptivo en 1982. Entre los contraceptivos puede incluirse en el grupo de los abortivos, en atención a sus características de acción antiimplantatoria del óvulo fecundado y de la consiguiente expulsión del mismo. Desde 1982, su uso se ha incrementado y extendido a varios países, mientras crece la variedad de fármacos y se perfilan con mayor método sus pautas de dosificación.
Según ha explicado Ana Otte, del Instituto Valenciano de Fertilidad, Sexualidad y Relaciones Familiares: "Primero tenemos que saber algo sobre el mecanismo de acción de esta píldora, y para esto hemos de recordar la fisiología del aparato reproductor de la mujer. Su fecundidad está regulada por un complejo equilibrio hormonal que consigue que la mujer posea una fecundidad cíclica. El momento culminante ocurre hacia la mitad del ciclo: la ovulación, que es cuando se libera un ovocito de un ovario. Si ha habido actividad sexual es posible la fecundación de este ovocito con un espermatozoide. Si la actividad sexual ha tenido lugar hacia los días centrales del ciclo, las probabilidades de fecundación son elevadas. Sin embargo, en los primeros o últimos días del ciclo de la mujer sabemos que la probabilidad de embarazo es prácticamente inexistente. Supongamos que ha ocurrido la fecundación de un óvulo, es decir el encuentro de una célula germinal masculina con una célula germinal femenina. En este momento se ha originado la primera célula de un nuevo ser humano. Rápidamente se divide y multiplica esta primera célula y el embrión, así es como se llama, es transportado por los movimientos de la trompa de Falopio hacia el útero, donde se implanta y empieza a crecer".
MECANISMO DE LA PÍLDORA
En esta situación, la la administración de la píldora "tiene como objetivo fundamental la eliminación del embrión mediante un efecto antiimplantatorio: los progestágenos que contiene la píldora alteran la motilidad de la trompa en el sentido de obstaculizar el descenso del embrión hacia el útero y producir alteraciones de la mucosa impidiendo la anidación del embrión: lo que se pretende a toda costa es evitar una gestación."
Según la doctora el producto actúa así: "Dos tomas de una mezcla de estrógenos y gestágenos, con un intervalo de 12 horas, dentro de las 72 horas que siguen a una relación sexual, son suficientes para evitar una gestación, aunque ya han aparecido preparados que contienen únicamente gestágenos, buscando una disminución de los efectos secundarios. No por ello dejan de ser fuertes los que podrán presentarse con la toma de la nueva píldora: dolores abdominales, nauseas, vómito, y dolores en el pecho al aumentar la tensión mamaria. Es interesante subrayar que la FDA (Food and Drug Administration) del gobierno de los Estados Unidos no había aprobado la píldora precisamente por estos efectos secundarios. Además hay que advertir que la eficacia contraceptiva de esta píldora es de un 75%, y en el 25% de los casos en los que el embarazo sigue adelante a pesar de haber tomado la píldora, [...] no se han estudiado todavía posibles malformaciones en los fetos".
INGLATERRA
Cuando, el pasado 11 de diciembre saltó a los medios informativos, el anuncio de que el gobierno inglés autorizará la venta de esta píldora sin receta médica a partir del próximo 1 de enero, la portavoz de Interior declaraba a la BBC: "No me parece que ésta sea la forma más ética de resolver el problema de los embarazos no deseados" La portavoz de Sanidad de la oposición Liam Fox añadía su preocupación: "Ante el aspecto moral y los riesgos para la salud de un producto que no debe tomarse a la ligera".
A pesar de los distintos maquillajes que han pretendido camuflar el efecto abortivo del fármaco, muchos desacuerdo ante la venta libre de la píldora, han recordado que esta decisión gubernamental aumentará la tendencia a las relaciones sexuales entre los jóvenes ingleses, y sin duda a la proliferación del SIDA. La ya citada Liam Fox, recogía esta preocupación: "Poner la píldora del día después al alcance de las adolescentes es dar un mensaje equivocado sobre la responsabilidad de la actividad sexual. Aprobar esta medida sólo contribuirá a aumentar el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual". El Reino Unido es el país de la Unión Europea con la tasa más alta anual de adolescentes embarazadas.
ITALIA: OBJECIÓN DE CONCIENCIA
Antes de Inglaterra, la aprobación en Italia en el mes de noviembre de 2000 del Levornogestrel (así se denomina técnicamente esta píldora), suscitó reacciones valientes y clarificadores por parte de la Academia Pontificia de la Vida que después de exponer en un análisis interdisciplinar las características abortivas del producto, animaba a no camuflar este efecto directamente antiimplantatorio y a que los profesionales de la medicina y de la farmacia ejercieran la objeción de conciencia (ver texto íntegro en PALABRA, 438, XII-2000: DP-157, 2000).
A pesar de que para el Ministerio de Salud italiano (comunicado del 29 de septiembre) este producto químico es un "anticonceptivo de emergencia" al que se puede recurrir poco después de una relación sexual considerada como fecundante, en el caso en que se quiera impedir que continúe el embarazo no deseado, los científicos, médicos, bioéticos y teólogos de la Academia Pontificia para la Vida, lo consideran sencillamente "abortivo".
Los miembros de la Academia explicaron desde el primer momento que la "píldora del día después" es un producto basado en hormonas que, si se ingiere antes de las 72 horas (no después) que siguen a una relación sexual, impide la anidación del óvulo fecundado (que ya es un embrión humano) en la pared del útero. El embarazo, por tanto, queda truncado. "El resultado final será, por tanto, la expulsión y la pérdida de este embrión". Esto no es otra cosa que un aborto. El producto, añadieron, "no sería abortivo en el caso en que la píldora precediera en unos días a la ovulación, bloqueándola. Pero esto es exactamente lo que hace la famosa píldora anticonceptiva, y no la del día después". Así, los académicos solicitaron a las autoridades sanitarias, en general, y a las italianas en particular, que fueran rigurosas desde el punto de vista científico y que denominasen a la "píldora del día después" por su nombre: no "anticonceptivo" sino producto "abortivo".
La llamada a la objeción de conciencia fue formulada en estos términos: "Apliquen con firmeza la objeción de conciencia moral" y que testimonien "con valentía y con los hechos el valor inalienable de la vida humana, especialmente frente a nuevas formas subrepticias de agresión a los individuos más débiles e indefensos, como es el caso del embrión humano". Este llamamiento cobró particular fuerza porque, al presentar el Ministerio de Salud italiano esta sustancia química como un producto farmacéutico (terapéutico), las farmacias italianas están obligadas por ley a suministrarlo.
FRANCIA
Antes de Italia fue el gobierno francés quien dio luz verde a la píldora del día después el pasado 5 de
octubre aboliendo la ley Neuwith de 1967 que impedía la distribución legal de la píldora del día siguiente a adolescentes en centros escolares y en servicios de enfermería. Como se recordará en junio de 2000 el Consejo de Estado francés había dado la razón a asociaciones familiares y grupos pro vida que habían recurrido a la distribución indiscriminada de la píldora Norlevo. En cualquier centro escolar francés la píldora es distribuida gratuitamente por las enfermeras a las niñas o adolescentes que la soliciten.
EN ESPAÑA
El anuncio por parte del Ministerio de Sanidad y Consumo, dirigido por Celia Villalobos, para permitir la venta de Levonorgestrel, con receta médica, en todas las farmacias a partir de febrero de 2001, ha levantado una ola de protestas tanto desde la Conferencia Episcopal como desde abundantes colectivos médicos y de asociaciones pro vida, al recordar que es un producto abortivo, y no se entiende porqué haya de establecerse diferencias en la restricción en su receta respecto a la RU-486. (Como se recordará la RU-486 sólo se puede tomar por prescripción médica, durante las 7 primeras semanas tras la concepción y mirando a los tres supuestos que permiten el aborto: violación, malformaciones en el feto o grave riesgo para la salud de la madre.)
El levonorgestrel podrá ser solicitado por cualquier mujer que no desee la continuación de su embarazo, aunque en el lanzamiento de esta iniciativa se hable de "cualquiera que no desee quedarse embarazada". Desde el primer momento del anuncio, el portavoz del Episcopado español advirtió que este aborto "no se perpetra con armas o instrumentos letales, pero sí con una química letal que produce los mismos efectos. Por lo tanto la valoración moral es la misma que en lo que se refiere al aborto".
A diferencia de Francia, donde cualquier adolescente puede adquirir esta píldora sin receta médica por 50 francos, en España será necesaria la receta médica. Se han interesado por su comercialización en España algunos laboratorios como Alcalá-Farma a través de su sección Dreiman, también se habla de algún laboratorio extranjero. En su afán por favorecer la distribución del producto algunos medios de comunicación han insistido en que sus efectos secundarios son menores a los de la RU-486, aunque todos reconocen trastornos gastrointestinales, dolor en el pecho y tensión mamaria, alteraciones en el ciclo menstrual, y la posibilidad de embarazos ectópicos. Todo lo anterior queda en las apreciaciones periféricas del problema que esta liberalización de la venta supone, por mucho que se haya insistido por parte de los partidarios sobre sus ventajas al no tener "estrógenos" en su fórmula. En el campo político, como era de esperar han aplaudido el nuncio de la comercialización libre del producto abortivo responsables de Izquierda Unida, del PSOE y de las llamadas Asociaciones progresistas de mujeres divorciadas y separadas.
LA VOZ DE LOS EXPERTOS
Desde la perspectiva médica se han alzado voces en contra, como la de la Doctora Helvia Temprano, directora del Instituto Universitario de estudios de la Mujer y jefa de Sección del Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Teresa Herrera de la Coruña: "La píldora del día después es una ruleta rusa del aborto precoz", ya que la relación sexual puede haber sido fecundante. Añadía la necesidad de informar a las jóvenes, tanto de la posible mortalidad para el embrión, como de los efectos secundarios que puede conllevar la medicación hormonal para la mujer: "se está hablando continuamente de la no violencia a las mujeres, pero se nos va a ofrecer otra manzana envenenada, especialmente a las adolescentes".
Por su parte, el Colegio Asturiano de Médicos a través de su Secretario, Dr. Ángel García Prieto, manifestó su total rechazo a la píldora: al ser abortiva, recetarla "no puede considerarse nunca un acto médico". Con acertada ironía literaria lanzaba la siguiente consideración: "La Celestina y las madamas de los burdeles nunca necesitaron a los médicos para practicar abortos No entiendo por qué ahora el Ministerio de Sanidad pretende recurrir a nosotros. Estas cuestiones dependían en tiempo de Franco del sindicato de asuntos diversos y no del Ministerio de Sanidad".
Ana Otte, del IVAF, entre sus consideraciones, señalaba: "Encontramos un artículo en un periódico con el siguiente mensaje: "Las Urgencias de los hospitales de Granada capital administraron en el último año un total de 2.250 dosis equivalentes a la píldora del día después para evitar posibles embarazos en mujeres que habían mantenido relaciones sexuales sin usar métodos contraceptivos". La mayoría de ellas eran jóvenes -a partir de los trece años- y algunas tomaron este fármaco, que provoca artificialmente la menstruación, hasta siete veces en un año. En vista de estos hechos, las organizadoras del IV Congreso de la Sociedad Española de Contracepción reclaman que la educación sexual y afectiva se incorpore a la escuela, ya desde primaria".
Terminaba su comentario con esta reflexión: "En Europa y Estados Unidos algunos expertos piensan actualmente que el hecho de poner a disposición de los jóvenes píldoras y preservativos, e incitar a los profesores a dar cursos de educación sexual sin reflexión previa, podría resultar menos útil que tratar de enseñar a los jóvenes porqué decir que no. Desde luego, es más fácil repartir preservativos y píldoras que aprenderse una nueva lección para poder explicarla en clase con fundamento, con ciencia, y con gracia. Y ello es algo que hemos de empezar a exigir a los educadores de nuestros hijos que para algo les pagamos".
En la misma línea, aunque argumentando desde la perspectiva de la política y gestión pública en general se han alzado en nuestro país otras muchas voces. Por mencionar alguna, valen la pena las palabras del periodista Ramón Pi: "El Ministerio de sanidad se apresta, según parece, a poner en circulación en España la llamada píldora del día siguiente, calificada como "anticonceptivo de última generación". Falsa y sarcástica descripción, porque no es un anticonceptivo, sino un abortivo". Concluía con una reflexión de carácter político: "Lo importante, por lo visto, es no tocar el nuevo dogma de estos tiempos desnortados, el de la separación radical del acto generador y la generación en sí misma: Se sabía que la ministra Villalobos se aferra a este dogma, que ya va siendo uno de sus últimos signos de progre. Ella sabrá. Pero es imposible ignorar que el jefe político de Villalobos es Aznar. Y si Aznar no impide esto, no habrá más remedio que atribuirle la responsabilidad política última de que se perpetre con las bendiciones oficiales este nuevo atentado contra la vida humana" (Gaceta de los Negocios, 21/11/00).
Ya se ve que abundan los argumentos para reflexionar sobre el alcance del nuevo producto antiimplantatorio que pretende poner a la venta el Ministerio de Sanidad. Esperemos que la reacción cívica esté a la altura de las circunstancias para que las razones políticas no pesen más que las éticas.
EPISCOPADO ESPAÑOL
Con fecha 12 de diciembre de 2000 la Subcomisión para la Familia y la Defensa de la Vida de la Conferencia Episcopal Española emitió una nota que aclara el alcance de la nueva píldora y convoca a los católicos a promover una cultura de la vida y de la educación desde los principios humanos y evangélicos (ver texto íntegro, en la sección DP).
Después de analizar la acción antiimplantatoria del producto, los obispos llegan a la conclusión lógica: "La píldora del día después es, por tanto, una autentica técnica abortiva y no simplemente anticonceptiva, como se ha afirmado repetidamente. En efecto, "desde el momento en que el óvulo es fecundado, se inaugura una nueva vida que no es la del padre ni la de la madre, sino la de un nuevo ser humano que se desarrolla por sí mismo. Jamás llegará a ser humano si no lo ha sido desde entonces. A esta evidencia de siempre… La genética moderna otorga una preciosa confirmación. Muestra que desde el primer instante se encuentra fijado el programa de lo que será ese viviente: una persona, un individuo con sus características bien determinadas. Con la fecundación se inicia la aventura de una vida humana". Una vez más hemos de afirmar que "la vida humana ya concebida ha de ser salvaguardada con extremados cuidados; el aborto y el infanticidio son crímenes abominables" Y, como ya señalamos a propósito de la RU-486, "el aborto con píldora es también un crimen" pues se trata de la eliminación de un ser humano inocente".
También recuerdan la doctrina de la cooperación al mal, con estas palabras: "La difusión, la prescripción y el uso de la píldora del día siguiente son, por tanto, prácticas moralmente reprobables por tratarse de un aborto provocado. De ello son también responsables todos aquellos que cooperan con tal procedimiento. En consecuencia, si se lleva a efecto su comercialización, exhortamos a todos los profesionales de la medicina y de la farmacia a ejercer su derecho de objeción de conciencia, que testimonie con fuerza el valor inalienable de la vida humana, defendiendo la más débil e indefensa, como es el caso del embrión humano, víctima inocente de una cultura y de una política incapaz de sostener adecuadamente la dignidad de la persona y la vida humana."
Subrayan la urgencia de una auténtica educación afectiva y sexual entre los jóvenes: "Con el fin de evitar estas prácticas, exhortamos a promover una verdadera educación afectivo-sexual que ayude a los adolescentes y jóvenes a vivir la sexualidad de forma responsable. Educación que lleve a la persona a reconocer su propia dignidad y la del otro, y a respetar las leyes morales, para hacer posible una maduración que le capacite para la donación de sí misma en el matrimonio. Es tiempo de que nuestra sociedad, más allá de las propagandas engañosas del sexo libre y del sexo seguro, empiece a hablar y a educar en el sexo responsable, al igual que pedimos a los jóvenes responsabilidad en la bebida, en las drogas y en el tráfico rodado".
Terminan con un llamamiento a todos los estamentos sobre los que recae más directamente esta educación, comenzando por los propios padres cristianos: "A los padres, primeros responsables de la educación de sus hijos, a los colegios religiosos e instituciones eclesiales, y a todos los implicados en tareas educativas, les invitamos a educar en la verdad y el sentido de la sexualidad y del amor humano. Se trata de una tarea especialmente necesaria y urgente en nuestra sociedad permisiva. Está en juego la dignidad del hombre y la misma vida humana".
EN LA CAMPAÑA ELECTORAL USA
Aunque George Bush eludiera el debate sobre la píldoras abortivas, y no se tratase propiamente del levonorgestrel sino de la RU-486, la polémica ha gravitado sobre la última campaña presidencial USA. La postura de Gore, como la habitual de Clinton, era favorable a las prácticas abortivas.
Dentro de la polémica se insinuaba un pasado nazi en la compañía Rousell-Uclaf, subsidiaria de la Hoechst, empresa sucesora de la IG Farben que fabricaba los gases mortales Zyklon B para los campos de concentración del Tercer Reich. En Auschwitz la Faben hizo trabajar como esclavos a prisioneros del campo de concentración y exterminio.
Junto con este aspecto más o menos anecdótico, el debate más interesante se desarrolló entre la FDA (Dirección de Alimentos y Medicinas) y Danco, la empresa farmacéutica con la patente de la RU-486 (Mifeprsitone) en Estados Unidos. Esta patente había sido solicitada a la Hoechst para el Population Council (organización promotora de la planificación familiar en todo el mundo, con sede en Nueva York, subvencionada por Warren Buffet, George Soros y David Packard, uno de los fundadores de la Hewlett Packard). Se trataba de que la Danco corriera con su manufactura, marketing y distribución. Después de una serie de idas y venidas entre la Danco y la FDA acerca de las advertencias abortivas del etiquetado, efectos secundarios, etc., finalmente, el 28 de septiembre de 2000 la píldora RU-486 fue aprobada en EE.UU. Por recomendación de la FDA se han incluido en la etiqueta del producto sus efectos y limitaciones. La prensa ha comentado que Danco había subcontratado su elaboración a una empresa china; otras fuentes aseguran que la píldora ha comenzado a ser fabricada en un laboratorio secreto de Nueva York (dicen que por temor a las reacciones de los grupos pro vida).
ALEMANIA
En sentido inverso, en Alemania, la Femagen, empresa farmaceútica concesionaria de la RU-486, anunció que dejará de distribuir este producto por el bajo número de ventas obtenido desde su salida al mercado en noviembre de 1999. R.H.U.
Por Rafael Hernández Urigüen
PALABRA, nº 439, enero-01
jueves, 30 de septiembre de 2010
Homilía sobre escándalos de los sacerdotes
HOMILÍA PRONUNCIADA POR EL P. ROGER LANDRY EN LA PARROQUIA DEL ESPÍRITU SANTO EN FALL RIVER, MA, U.S.A.
La nota de ocho columnas la semana pasada no se la llevó el patriótico desfile del Súper Bowl ni quién sería el mariscal de campo, Drew o Tom, ni tampoco en el discurso del Presidente Bush al Estado de la Unión y su comentario de que hay muchos operativos de Al-Qaeda en los Estados Unidos que constituyen verdaderas "bombas de tiempo". Nada de esto fue la noticia principal.
Los encabezados fueron capturados por la muy triste noticia de que quizá hasta setenta sacerdotes en la Arquidiócesis de Boston abusaron de jóvenes a quienes estaban consagrados a servir. Es un escándalo mayúsculo, uno que muchas personas que durante largo tiempo han tenido aversión a la Iglesia a causa de alguna de sus enseñanzas morales o doctrinales lo están usando como pretexto para atacar a la Iglesia como un todo, tratando de implicar que después de todo ellos tenían razón.
Muchas personas se han acercado a mí para hablar del asunto. Muchas otras hubieran querido hacerlo, pero creo que por respeto y por no querer sacar a relucir lo que consideran malas noticias, se abstuvieron; pero para mí era obvio que estaba en su mente. Y por eso, hoy, quiero atacar el asunto de frente. Ustedes tienen derecho a ello. No podemos fingir como si no hubiera sucedido. Y yo quisiera discutir cuál debe ser nuestra respuesta como fieles católicos a este terrible escándalo.
Lo primero que necesitamos hacer es entenderlo a la luz de nuestra fe en el Señor. Antes de elegir a Sus primeros discípulos, Jesús subió a la montaña a orar toda la noche. En ese tiempo tenía muchos seguidores. Él habló a Su Padre en oración acerca de a quiénes elegiría para que fueran Sus doce apóstoles, los doce que El formaría íntimamente, los doce a quienes enviaría a predicar la Buena Nueva en Su nombre. El les dio el poder de expulsar a los demonios. Les dio el poder para curar a los enfermos. Ellos vieron cómo Jesús obró incontables milagros. Ellos mismos obraron en Su nombre numerosos milagros.
Pero, a pesar de todo, uno de ellos fue un traidor. Uno, que había seguido al Señor, uno, a quien el Señor le lavó los pies, que lo vio caminar sobre las aguas, resucitar a personas de entre los muertos y perdonar a los pecadores, traicionó al Señor. El Evangelio nos dice que él permitió que Satanás entrara en él y luego vendió al Señor por treinta monedas, simulando un acto de amor para entregarlo. "¡Judas," le dijo Jesús en el huerto de Getsemaní, "con un beso entregas al Hijo del hombre!" Jesús no eligió a Judas para que lo traicionara. El lo eligió para que fuera como todos los demás. Pero Judas fue siempre libre y usó su libertad para permitir que Satanás entrara en él y, por su traición, terminó haciendo que Jesús fuera crucificado y ejecutado.
Así que desde los primeros doce que Jesús mismo eligió, uno fue un terrible traidor.
A VECES LOS ELEGIDOS DE DIOS LO TRAICIONAN. Este es un hecho que debemos asumir. Es un hecho que la primera Iglesia asumió. Si el escándalo causado por Judas hubiera sido lo único en lo que los miembros de la primera Iglesia se hubieran centrado, la Iglesia habría estado acabada antes de comenzar a crecer. En vez de ello, la Iglesia reconoció que no se juzga algo por aquellos que no lo viven, sino por quienes sí lo viven.
En vez de centrarse en aquel que traicionó a Jesús, se centraron en los otros once, gracias a cuya labor, predicación, milagros y amor por Cristo, nosotros estamos aquí hoy. Es gracias a los otros once, todos los cuales, excepto San Juan, fueron martirizados por Cristo y por el Evangelio, por el cual estuvieron dispuestos a dar sus vidas para proclamarlo que nosotros llegamos a escuchar la palabra salvífica de Dios, que recibimos los sacramentos de la vida eterna.
Hoy somos confrontados por esa misma realidad. Podemos centrarnos en aquellos que traicionaron al Señor, aquellos que abusaron en vez de amar a quienes estaban llamados a servir, o, como la primera Iglesia, podemos enfocarnos en los demás, en los que han permanecido fieles, esos sacerdotes que siguen ofreciendo sus vidas para servir a Cristo y para servirlos a ustedes por amor. Los medios casi nunca prestan atención a los buenos "once", aquellos a quienes Jesús escogió y que permanecieron fieles, que vivieron una vida de silenciosa santidad. Pero nosotros, la Iglesia, debemos ver el terrible escándalo que estamos atestiguando bajo una perspectiva auténtica y completa.
El escándalo desafortunadamente no es algo nuevo para la Iglesia. Hubo muchas épocas en su historia, cuando estuvo peor que ahora. La historia de la Iglesia es como la definición atemática del coseno, es decir, una curva oscilatoria con movimientos de péndulo, con bajas y altas a lo largo de los siglos. En cada una de esas épocas cuando la Iglesia llegó a su punto más bajo, Dios elevó a tremendos santos que llevaran a la Iglesia de regreso a su verdadera misión. Es casi como si en aquellos momentos de oscuridad, la Luz de Cristo brillara más intensamente. Yo quisiera centrarme un poco en un par de santos a quienes Dios hizo surgir en esos tiempos tan difíciles, porque su sabiduría realmente puede guiarnos durante este tiempo difícil.
San Francisco de Sales fue un santo a quien Dios hizo surgir justo después de la Reforma Protestante. La Reforma Protestante no brotó fundamentalmente por aspectos teológicos, por asuntos de fe - aunque las diferencias teológicas aparecieron después - sino por aspectos morales. Había un sacerdote agustino, Martín Lutero, quien fue a Roma durante el papado más notorio de la historia, el del Papa Alejandro VI.
Este Papa jamás enseñó nada contra la fe - el Espíritu Santo lo evitó - pero fue simplemente un hombre malvado. Tuvo nueve hijos de seis diferentes concubinas. Llevó a cabo acciones contra aquellos que consideraba sus enemigos. Martín Lutero visitó Roma después de que concluyó su papado y se preguntaba cómo Dios podía permitir que un hombre tan malvado hubiera sido la cabeza visible de Su Iglesia. Regresó a Alemania y observó toda clase de problemas morales. Los sacerdotes vivían abiertamente relaciones con mujeres. Algunos trataban de obtener ganancias vendiendo bienes espirituales. Primaba una inmoralidad terrible entre los laicos católicos. El se escandalizó, como le hubiera ocurrido a cualquiera que amara a Dios, por esos abusos desenfrenados. Así que fundó su propia iglesia.
Eventualmente Dios hizo surgir a muchos santos que combatieran esta solución equivocada y trajeran de regreso a las personas a la Iglesia fundada por Cristo. San Francisco de Sales fue uno de ellos. Poniendo en riesgo su vida, recorrió Suiza, donde los calvinistas eran muy populares, predicando el Evangelio con verdad y amor. Muchas veces fue golpeado en su camino y dejado por muerto. Un día le preguntaron cuál era su postura en relación al escándalo que causaban tantos de sus hermanos sacerdotes. Lo que él dijo es tan importante para nosotros hoy como lo fue en aquel entonces para quienes lo escucharon. El no se anduvo con rodeos.
Dijo: "Aquellos que cometen ese tipo de escándalos son culpables del equivalente espiritual a un asesinato," destruyendo la fe de otras personas en Dios con su pésimo ejemplo. Pero al mismo tiempo advirtió a sus oyentes: "Pero yo estoy aquí entre ustedes hoy para evitarles un mal aún peor. Mientras que aquellos que causan el escándalo son culpables de asesinato espiritual, los que acogen el escándalo - los que permiten que los escándalos destruyan su fe - son culpables de suicidio espiritual.
Son culpables", dijo él, "de cortar de cuajo su vida con Cristo, abandonando la fuente de vida en los Sacramentos, especialmente la Eucaristía". San Francisco de Sales anduvo entre la gente de Suiza tratando de prevenir que cometieran un suicidio espiritual a causa de los escándalos. Y yo estoy aquí hoy para predicarles lo mismo a ustedes.
¿Cuál debe ser entonces nuestra respuesta? Otro gran santo que vivió en tiempos particularmente difíciles también puede ayudarnos. El gran San Francisco de Asís vivió alrededor del año 1200, que fue una época de inmoralidad terrible en Italia central. Los sacerdotes daban ejemplos espantosos. La inmoralidad de los laicos era aun peor. San Francisco mismo, siendo joven, había escandalizado a otros con su manera despreocupada de vivir. Pero eventualmente se convirtió al Señor, fundó a los Franciscanos, ayudó a Dios a reconstruir Su Iglesia y llegó a ser uno de los más grandes santos de todos los tiempos.
Una vez, uno de los hermanos de la Orden de Frailes Menores le hizo una pregunta. Este hermano era muy susceptible a los escándalos. "Hermano Francisco," le dijo, "¿qué harías tú si supieras que el sacerdote que está celebrando la Misa tiene tres concubinas a su lado?" Francisco, sin dudar un solo instante, le dijo con gran serenidad: "Cuando llegara la hora de la Sagrada Comunión, iría a recibir el Sagrado Cuerpo de mi Señor de las manos ungidas del sacerdote."
¿A dónde quiso llegar Francisco? El quiso dejar en claro una verdad formidable de la fe y un don extraordinario del Señor. Sin importar cuán pecador pueda ser un sacerdote, siempre y cuando tenga la intención de hacer lo que hace la Iglesia - en Misa, por ejemplo, cambiar el pan y el vino en la carne y la sangre de Cristo, o en la confesión, sin importar cuán pecador sea él en lo personal, perdonar los pecados del penitente - Cristo mismo actúa en los sacramentos a través de ese ministro.
Ya sea que el Papa Juan Pablo II celebre la Misa o que un sacerdote condenado a muerte por un crimen celebre la Misa, en ambos casos es Cristo mismo quien actúa y nos da Su cuerpo y Su sangre. Así que lo que Francisco estaba diciendo en respuesta a la pregunta de su hermano religioso al manifestarle que él recibiría el Sagrado Cuerpo de Su Señor de las manos ungidas del sacerdote, es que no iba a permitir que la maldad o inmoralidad del sacerdote lo llevaran a cometer suicidio espiritual. Cristo puede seguir actuando y de hecho actúa incluso a través del más pecador de los sacerdotes. ¡Y gracias a Dios que lo hace!
Y es que si siempre tuviéramos que depender de la santidad personal del sacerdote, estaríamos en graves problemas. Los sacerdotes son elegidos por Dios de entre los hombres y son tentados como cualquier ser humano y caen en pecado como cualquier ser humano. Pero Dios lo sabía desde el principio. Once de los primeros doce apóstoles se dispersaron cuando Cristo fue arrestado, pero regresaron; uno de los doce traicionó al Señor y tristemente nunca regresó. Dios ha hecho los sacramentos esencialmente "a prueba de los sacerdotes", en términos de Su santidad personal. No importa cuán santos éstos sean o cuán malvados, siempre y cuando tengan la intención de hacer lo que hace la Iglesia, entonces actúa Cristo mismo, tal como actuó a través de Judas cuando Judas expulsó a los demonios y curó a los enfermos.
Así es que, de nuevo, les pregunto: ¿Cuál debe ser la respuesta de la Iglesia a estos actos? Se ha hablado mucho al respecto en los medios. ¿Tiene la Iglesia que trabajar mejor, asegurándose que nadie con predisposición a la pedofilia sea ordenado? Absolutamente. Pero esto no sería suficiente. ¿Tiene la Iglesia que actuar mejor para tratar estos casos cuando sean reportados? La Iglesia ha cambiado su manera de abordar estos casos y hoy la situación es mucho mejor de lo que fue en los años ochentas, pero siempre puede ser perfeccionada. Pero aun esto no sería suficiente. ¿Tenemos que hacer más para apoyar a las víctimas de tales abusos? ¡Sí, tenemos que hacerlo, tanto por justicia como por amor! Pero ni siquiera esto es lo adecuado. El Cardenal Law ha hecho que la mayoría de los rectores de las escuelas de medicina en Boston trabajen en el establecimiento de un centro para la prevención del abuso en niños, que es algo que todos nosotros debemos apoyar. Pero ni siquiera esto es una respuesta suficiente.
¡La única respuesta adecuada a este terrible escándalo, la única respuesta auténticamente católica a este escándalo - como San Francisco de Asís reconoció en 1200, como San Francisco de Sales reconoció en 1600 e incontables otros santos han reconocido en cada siglo - es la SANTIDAD! ¡Toda crisis que enfrenta la Iglesia, toda crisis que el mundo enfrenta, es una crisis de santidad! La santidad es crucial, porque es el rostro auténtico de la Iglesia.
Siempre hay personas - un sacerdote se encuentra con ellas regularmente, ustedes probablemente conocen a varias de ellas también - que usan excusas para justificar por qué no practican su fe, por qué lentamente están cometiendo un suicidio espiritual. Puede ser porque una monja se portó mal con ellos cuando tenían 9 años. O porque no entienden las enseñanzas de la Iglesia sobre algún asunto particular. Indudablemente habrá muchas personas estos días - y ustedes probablemente se encontrarán con ellas - que dirán: "¿Para qué practicar la fe, para qué ir a la Iglesia, si la Iglesia no puede ser verdadera, cuando los así llamados elegidos son capaces de hacer el tipo de cosas que hemos estado leyendo?" Este escándalo es como un perchero enorme donde algunos tratarán de colgar su justificación para no practicar la fe. Por eso es que la santidad es tan importante.
Estas personas necesitan encontrar en todos nosotros una razón para tener fe, una razón para tener esperanza, una razón para responder con amor al amor del Señor. Las bienaventuranzas que leemos en el Evangelio de hoy son una receta para la santidad. Todos necesitamos vivirlas más.
¿Tienen que ser más santos los sacerdotes? Seguro que sí. ¿Tienen que ser más santos los religiosos y religiosas y dar un testimonio aún mayor de Dios y del Cielo? Absolutamente. Pero todas las personas en la Iglesia tienen que hacerlo, ¡incluyendo a los laicos! Todos tenemos la vocación de ser santos y esta crisis es un llamado para que despertemos.
Estos son tiempos difíciles para ser un sacerdote hoy. Son tiempos difíciles para ser un católico hoy. Pero también son tiempos magníficos para ser un sacerdote hoy y tiempos magníficos para ser un católico hoy.
Jesús dice en las bienaventuranzas que escuchamos hoy: "Bienaventurados serán cuando los injurien, y los persigan y digan con mentira toda clase de mal contra ustedes por mi causa. Alégrense y regocíjense, porque su recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a ustedes”. Yo he experimentado de primera mano esta bienaventuranza, al igual que otros sacerdotes que conozco. A principios de esta semana, cuando terminé de hacer ejercicio en un gimnasio local, salía yo del vestidor con mi traje negro de clérigo. Una madre, apenas me vio, inmediata y apresuradamente apartó a sus hijos del camino y los protegió de mí mientras yo pasaba. Me miró cuando pasé y cuando me había alejado lo suficiente, respiró aliviada y soltó a sus hijos ¡como si yo fuera a atacarlos a mitad de la tarde en un club deportivo!
Pero mientras que todos nosotros quizá tengamos que padecer tales insultos y falsedades por causa de Cristo, de hecho debemos regocijarnos. Es un tiempo fantástico para ser cristianos hoy, porque es un tiempo en el que Dios realmente necesita de nosotros para mostrar Su verdadero rostro. En tiempos pasados en Estados Unidos, la Iglesia era respetada. Los sacerdotes eran respetados. La Iglesia tenía reputación de santidad y bondad. Pero ya no es así. Uno de los más grandes predicadores en la historia estadounidense, el Obispo Fulton J. Sheen, solía decir que él prefería vivir en tiempos en los que la Iglesia sufre en vez de florecer, cuando la Iglesia tiene que luchar, cuando la Iglesia tiene que ir contra la cultura. Esas épocas para que los verdaderos hombres y las verdaderas mujeres dieran un paso al frente y contaran. "Hasta los cadáveres pueden flotar corriente abajo," solía decir, señalando que muchas personas salen adelante fácilmente cuando la Iglesia es respetada, "pero se necesita de verdaderos hombres, de verdaderas mujeres, para nadar contra la corriente."
¡Qué cierto es esto! Hay que ser un verdadero hombre y una verdadera mujer para mantenerse a flote y nadar contra la corriente que se mueve en oposición a la Iglesia. Hay que ser un verdadero hombre y una verdadera mujer para reconocer que cuando se nada contra la corriente de las críticas, estamos más seguros que cuando permanecemos adheridos a la Roca sobre la que Cristo fundó su Iglesia. Este es uno de esos tiempos. Es uno de los grandes momentos para ser cristianos.
Algunas personas predicen que en esta área la Iglesia pasará tiempos difíciles y quizá sea así, pero la Iglesia sobrevivirá, porque el Señor se asegurará de que sobreviva. Una de las más grandes réplicas en la historia sucedió justamente hace unos 200 años. El emperador francés Napoleón engullía con sus ejércitos a los países de Europa con la intención final de dominar totalmente el mundo. En aquel entonces dijo una vez al Cardenal Consalvi: "Voy a destruir su Iglesia" "Je détruirai votre eglise!" El Cardenal le contestó: "No, no podrá". Napoleón, con sus 1.50 de altura, dijo otra vez: "Je détruirai votre eglise!" El Cardenal dijo confiado: "No, no podrá. ¡Ni siquiera nosotros hemos podido hacerlo!"
Si los malos papas, los sacerdotes infieles y miles de pecadores en la Iglesia no han tenido éxito en destruirla desde su interior - le estaba diciendo implícitamente al general - ¿cómo cree que Ud. va a poder hacerlo? El Cardenal apuntaba a una verdad crucial. Cristo nunca permitirá que Su Iglesia fracase. El prometió que las puertas del infierno no prevalecerían sobre Su Iglesia, que la barca de Pedro, la Iglesia que navega en el tiempo hacia su puerto eterno en el cielo, nunca se volcará, no porque aquellos que van en ella no cometan todos los pecados posibles para hundirla, sino porque Cristo, que también está en la barca, nunca permitirá que esto suceda. Cristo sigue en la barca y El nunca la abandonará. La magnitud de este escándalo podría ser tal, que de ahora en adelante ustedes encuentren difícil confiar en los sacerdotes de la misma manera como lo hicieron en el pasado. Esto puede suceder y podría no ser tan malo. ¡Pero nunca pierdan la confianza en el Señor! ¡Es Su Iglesia! Aún cuando algunos de Sus elegidos lo hayan traicionado, El llamará a otros que serán fieles, que los servirán a ustedes con el amor que merecen ser servidos, tal como ocurrió después de la muerte de Judas, cuando los once apóstoles se pusieron de acuerdo y permitieron que el Señor eligiera a alguien que tomara el lugar de Judas y escogieron al hombre que terminó siendo San Matías, quien proclamó fielmente el Evangelio hasta ser martirizado por él.
¡Éste es un tiempo en el que todos nosotros necesitamos concentrarnos aún más en la santidad! ¡Estamos llamados a ser santos y cuánto necesita nuestra sociedad ver ese rostro hermoso y radiante de la Iglesia! Ustedes son parte de la solución, una parte crucial de la solución. Y cuando caminen al frente hoy para recibir de las manos ungidas de este sacerdote el Sagrado Cuerpo del Señor, pídanle a El que los llene de un deseo real de santidad, un deseo real de mostrar Su auténtico rostro.
Una de las razones por las que yo estoy aquí como sacerdote para ustedes hoy es porque siendo joven, me impresionaron negativamente algunos de los sacerdotes que conocí. Los veía celebrar la Misa y, casi sin reverencia, alguna dejaban caer el Cuerpo del Señor en la patena, como si tuvieran en sus manos algo de poco valor en vez de al Creador y Salvador de todos, en vez de a MI Creador y Salvador. Recuerdo haberle dicho al Señor, reiterando mi deseo de ser sacerdote: "¡Señor, por favor, déjame ser sacerdote para que pueda tratarte como Tú mereces!"
Eso me dio un ardiente deseo de servir al Señor. Quizá este escándalo les permita a ustedes hacer lo mismo. Este escándalo puede ser algo que los conduzca por el camino del suicidio espiritual o algo que los inspire a decir, finalmente, "Quiero ser santo, para que yo y la Iglesia podamos glorificar Tu nombre como Tú lo mereces, para que otros puedan encontrarte en el amor y la salvación que yo he encontrado." Jesús está con nosotros, como lo prometió, hasta el final de los tiempos. El sigue en la barca. Tal como a partir de la traición de Judas, El alcanzó la más grande victoria en la historia del mundo, nuestra salvación por medio de Su Pasión, muerte y Resurrección, también a través de este episodio El puede traer y quiere traer un nuevo renacimiento de la santidad, para lanzar unos nuevos Hechos de los Apóstoles en el siglo 21, con cada uno de nosotros - y esto te incluye a TI - jugando un papel estelar. Ahora es el tiempo para que los verdaderos hombres y mujeres de la Iglesia se pongan de pie. Ahora es el tiempo de los santos.
¿Cómo vas a responder tú?
Copyright (c) 2002 Fr. Roger J. Landry
El P. Roger J. Landry fue ordenado sacerdote por la Diócesisde Fall River, MA, por el Obispo Sean O'Malley, OFM Cap., en1999. Después de obtener la licenciatura de biología por la Universidad de Harvard, el P. Landry hizo sus estudios para el sacerdocio en Maryland, Toronto, y durante varios años en Roma. Después de su ordenación sacerdotal, el Obispo O'Malley lo envió de regreso a Roma para concluir sus estudios de graduación en teología moral y bioética. Fue vicario parroquial en la Parroquia del Espíritu Santo enFall River, Massachusetts y capellán en la Escuela Secundaria BishopConnolly. En la actualidad es párroco de la iglesia dedicada a San Antonio dePadua en la misma diócesis.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Temas en este Blog
Abancay
(1)
aborto
(100)
abstinencia
(2)
Abuelos de Jesús
(1)
abuso
(7)
abusos sexuales
(25)
Acción Católica
(1)
Adicción
(2)
Adolescencia
(13)
Adviento
(15)
Afganistán
(1)
África
(16)
Agnosticismo
(1)
al azhar
(1)
Alemania
(20)
Alfonso Aguiló
(4)
Alocución del Papa Francisco
(477)
Alois Andritzki
(1)
Álvaro del Portillo
(1)
América
(7)
América Latina
(19)
amor
(15)
Amoris laetitia
(1)
Ángelus
(214)
Ángelus del Papa Francisco
(159)
Anglicanos
(10)
Aniversario sacerdotal
(16)
Aniversarios
(2)
anticonceptivos
(5)
Año de la Fe
(47)
Aparecida
(2)
Apariciones y revelaciones
(1)
Apóstoles
(2)
Arequipa
(4)
Argelia
(1)
Argentina
(34)
Arzobispado de Lima
(85)
Arzobispo de Lima
(25)
arzobispo de piura
(2)
asesinato
(37)
Asís
(10)
astronauta
(1)
astronomía
(1)
Asturias
(1)
Ateísmo
(9)
atentado
(12)
ateo
(21)
audiencia general
(89)
aundiencia general
(3)
Australia
(3)
Autoestima
(2)
Ayacucho
(8)
Basílicas
(2)
Bautismo de Jesús
(4)
beata
(7)
Beatos
(23)
Bélgica
(2)
Benedicto XVI
(536)
Benin
(1)
Benín
(1)
Biblia
(8)
Bienaventuranzas de los políticos
(1)
Bioética
(1)
Birmania
(1)
Bolivia
(19)
Brasil
(22)
Brujería
(2)
Cajamarca
(1)
Calendario
(1)
Cambio de sexo
(2)
Camino Neocatecumenal
(4)
Canadá
(5)
Cancionero Católico
(1)
Canonización de Juan Pablo II y Juan XXIII
(2)
cantos
(6)
Cantos Litúrgicos
(1)
Cantos para la Misa
(1)
Capuchinos
(1)
Cardenal Cañizares
(1)
Cardenal François-Xavier Nguyên Van Thuân
(1)
Cardenal Juan Luis Cipriani
(187)
caridad
(5)
Cáritas
(10)
Caritas in Veritate
(1)
Cáritas Internationalis
(6)
Carta Apostólica
(1)
Castel Gandolfo
(18)
Castidad
(2)
catalina de siena
(1)
Catecismo
(5)
Catecismo de la Iglesia Catolica
(3)
Catecismo menor
(3)
catecúmenos
(1)
catequesis
(185)
Catequesis del Papa Francisco
(138)
catequista
(4)
católicos
(18)
Celebraciones Pontificias
(1)
Celibato
(4)
CEPROFARENA
(1)
cerebro
(1)
Chiclayo
(3)
Chile
(17)
China
(18)
Chipre
(1)
cielo
(3)
ciencia
(10)
cine
(2)
cisma
(1)
clero
(1)
Códice Calixtino
(1)
Colegio Cardenalicio
(10)
Colombia
(30)
Comisión Bíblica
(1)
Comisión Episcopal de Familia
(2)
Comisión Pontificia
(1)
comunicación social
(3)
Comunión
(6)
Comunión de los santos
(2)
comunismo
(4)
conciencia
(2)
Concilio Vaticano II
(7)
Cónclave
(16)
Conferencia
(1)
Conferencia Episcopal de Bolivia
(10)
Conferencia Episcopal de Brasil
(2)
Conferencia Episcopal de Chile
(4)
Conferencia Episcopal de Colombia
(6)
Conferencia Episcopal de Cuba
(13)
Conferencia Episcopal de Ecuador (CEE)
(11)
Conferencia Episcopal de México (CEM)
(4)
Conferencia Episcopal de Nicaragua
(2)
Conferencia Episcopal Española
(1)
Conferencia Episcopal Francesa
(2)
Conferencia Episcopal Peruana
(15)
Conferencia Episcopal Venezolana
(4)
confesión
(9)
Congregación para el Clero
(1)
Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos
(3)
Congregación para la Doctrina de la Fe
(8)
Congregación para la Evangelización de los Pueblos
(2)
Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica
(5)
Congregaciones
(5)
Congreso Eucarístico Internacional
(3)
Congreso internacional pro-vida
(2)
Congreso Misionero
(1)
Congreso Misionero Americano
(1)
Congreso Teológico
(1)
Conmemoración de los fieles difuntos
(3)
Consejo de Cardenales
(1)
Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM)
(7)
Consejo Internacional para la Catequesis
(1)
Consejo Pontificio para la cultura
(1)
Consejo pontificio para la pastoral de los migrantes e itinerantes
(3)
consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales
(1)
consistorio
(7)
contaminación
(1)
Conversación
(1)
conversiones
(32)
Corea
(5)
Corona de Adviento
(1)
Corpus Christi
(14)
Costa Rica
(4)
Cracovia
(1)
Credo
(13)
crisis
(8)
cristianismo
(2)
cristianos
(6)
Croacia
(9)
Cruz
(9)
cruzadas
(2)
Cuaresma
(27)
Cuba
(39)
cultura y arte
(22)
Cusco
(4)
defensa de la vida
(82)
Democracia
(1)
deporte
(5)
derecho a vivir
(7)
derechos
(3)
derechos humanos
(9)
Día de los trabajadores
(1)
Día del Papa
(3)
Día Mundial de la Radio
(1)
Diablo
(1)
diálogo de fe
(57)
diálogo interreligioso
(7)
dignidad
(2)
Diócesis
(1)
Dios
(11)
discapacitados
(4)
discriminación
(2)
Discurso completo del Papa Francisco al Congreso de los Estados Unidos
(1)
Discurso de Benedicto XVI
(15)
Discurso del Papa Francisco
(58)
Discurso del Papa Francisco en la ONU
(4)
dispensador
(1)
Divina Misericordia
(7)
Divorcio
(8)
doctrina social
(3)
documentos revservados
(1)
Domingo de Ramos
(3)
Domingo del Mar
(1)
Domund
(3)
drogas
(8)
Ecuador
(20)
Ecumenismo
(26)
educación
(13)
Egipto
(8)
El buen samaritano
(3)
El Cancionero Católico
(1)
El Papa pide perdón por pedofilia
(3)
el trabajo
(1)
elecciones
(2)
embarazos
(4)
embrión
(1)
Encíclicas
(4)
Encuentro Interreligioso
(11)
Encuentro Mundial de las Familias
(5)
Encuesta para las Conferencias Episcopales sobre MÚSICA SACRA
(1)
encuestas
(1)
enfermedad
(4)
Epifanía
(14)
Episcopalianos
(1)
esclavitud
(2)
Escudo Pontificio
(1)
España
(31)
Espíritu Santo
(16)
Estadísticas
(1)
Estados Unidos
(60)
esterilizaciones
(2)
Estigmas
(1)
ética
(5)
Eucaristía
(15)
eugenesia
(2)
Europa
(11)
eutanasia
(11)
Evangelios
(1)
Excomunión
(2)
Exhortación Apostólica
(2)
exorcismo
(3)
falso sacerdote
(1)
falsos profetas
(2)
familia
(103)
fanatismo
(1)
Fátima
(5)
fe
(27)
Fecundación in vitro
(5)
Felicidad
(4)
feministas
(2)
Fernando Pascual
(2)
Fides et ratio
(1)
Filadelfia
(1)
Filipinas
(8)
filosofía
(1)
fin del mundo
(1)
Francia
(6)
franciscanas hospitalarias de la Inmaculada Concepción
(1)
Franciscanos
(2)
Fray Junípero
(1)
Galileo Galilei
(2)
genocidio
(1)
Gracia
(2)
Guatemala
(2)
Gudalajara
(1)
Hermana Dulce
(1)
Himno para el Año de la Fe
(2)
historia
(1)
Holanda
(2)
holocausto
(1)
homilías
(139)
Homilías del Papa Francisco
(135)
homosexualidad
(41)
Horóscopo
(1)
Hungría
(2)
Identidad
(1)
Ideología de género
(3)
iglesia
(21)
Iglesia Católica
(61)
Iglesia Evangélica
(8)
iglesia pentecostal
(1)
imágenes
(6)
independencia
(2)
India
(12)
indiferencia
(1)
Indulgencias
(4)
Inglaterra
(3)
injusticia
(1)
Inmigrantes
(2)
Inquisición
(1)
insulto
(1)
intenciones del Papa
(10)
internet
(2)
Iquicisión
(1)
Irak
(2)
Irán
(4)
Iraq
(3)
Irlanda
(10)
Isaías
(1)
Islam
(14)
Israel
(12)
italia
(9)
Japón
(3)
Jesucristo Rey del Universo
(2)
jesuitas
(6)
Jesús
(4)
Jesús de Nazaret
(1)
Jorge Bergoglio
(3)
Jornada de la Familia
(3)
Jornada Misionera Mundial
(4)
Jornada Mundial de la Juventud
(90)
Jornada Mundial de la Juventud 2011
(30)
Jornada Mundial de la Juventud 2013
(24)
Jornada Mundial de la Juventud 2016
(2)
Jornada Mundial de la paz
(5)
Jornada Mundial de la Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica
(3)
Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales
(5)
Jornada mundial de las misiones
(3)
Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones
(9)
Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado
(2)
Jornada Mundial del Enfermo
(5)
Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado
(2)
jóvenes
(118)
Juan de Palafox y Mendoza
(2)
Juan Manuel Roca
(1)
juan pablo ii
(43)
Juan XXIII
(4)
jubileo
(4)
Jubileo de la Misericordia
(6)
Jubileo de los adolescentes
(1)
judíos
(5)
Juicio Particular
(1)
justicia
(6)
justicia social
(5)
Kazajstán
(1)
Kenia
(9)
Kerygma
(1)
Kiko Argüello
(1)
L'Osservatore Romano
(5)
La alegría del amor
(1)
La alegría del Evangelio
(2)
La Amistad
(4)
La Confirmación
(1)
La Cruz de Motupe
(1)
La hospitalidad
(1)
La Iglesia
(5)
La luz de la fe
(4)
La multiplicación de los panes
(2)
La Sabiduría
(1)
La Transfiguración
(3)
La última Cena
(1)
La Virgen de Asunta
(7)
La Virgen de Medjugorje
(4)
Lefebre
(7)
lesbianas
(11)
Líbano
(9)
libertad religiosa
(30)
Libia
(1)
libros
(4)
líderes religiosos
(1)
Lima
(47)
Liturgia
(8)
Los abuelos
(1)
Los ancianos
(1)
Los Carismas
(1)
Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización
(2)
Los dones del Espíritu Santo
(9)
Los Mandamientos
(3)
Luis Ignacio Batista
(1)
Lumen Fidei
(2)
Luteranos
(3)
Luxemburgo
(1)
madre clara
(1)
Magisterio de la Iglesia
(3)
Malasia
(1)
Manchay
(21)
Manuela Ramos
(1)
María Auxiliadora
(4)
Mario Vargas Llosa
(2)
Mariología
(2)
mártires
(4)
martirio
(1)
Masonería
(7)
matrimonio
(50)
Matrimonio gay
(1)
Medio Oriente
(2)
Mensaje de Fátima
(2)
Mensaje del Papa
(247)
Mensaje del Papa al pueblo de Bérgamo
(3)
Mensaje del Papa Francisco por el Bicentenario de la Independencia Argentina
(1)
mentira
(4)
método natural
(1)
mexico
(5)
México
(59)
Miami
(1)
Miércoles de Ceniza
(5)
milagro
(12)
Milán
(1)
Misa
(1)
Misa Crismal
(2)
misión
(4)
misioneros
(7)
Misterio
(1)
misterios luminosos
(1)
Moisés
(1)
Moldavia
(1)
Monaguillos
(1)
monasterio
(6)
Mons. Javier Echevarría
(1)
Mons. José Ignacio Alemany Grau
(1)
monseñor Juan del Río Martín
(5)
moral
(9)
Motu Proprio
(3)
Movimiento internacional de Fe y Luz
(1)
Mozambique
(1)
muerte
(20)
muertos
(8)
mujeres
(9)
Música sacra
(9)
músicos
(8)
musulmanes
(13)
Naciones Unidas
(1)
natividad de la Virgen María
(2)
Navidad
(53)
New Age
(1)
Nicaragua
(8)
Nigeria
(9)
niños
(12)
nombramientos
(52)
Noruega
(6)
noviazgo
(3)
Nuestra Señora del Carmen. Escapulario
(2)
Nuestra Señora del Perpetuo Socorro
(1)
Nueva Era
(2)
nueva evangelización
(31)
Nuncios
(2)
obispos
(19)
Octava Dies
(1)
OEA
(2)
ONU
(21)
opus dei
(5)
oración
(20)
Oración a la Virgen de la Caridad del Cobre
(1)
ordenaciones
(11)
Ordinariato Católico
(3)
Ordinariato Personal de Nuestra Señora de la Cruz del Sur
(1)
Organización de Universidades Católicas de América Latina y el Caribe (ODUCAL)
(1)
ortodoxos
(4)
Óscar Romero
(1)
Pakistán
(7)
Papa
(8)
Papa Francisco
(45)
Papa Pablo VI
(6)
Paraguay
(16)
parroquia
(1)
Partituras
(1)
pastoral
(1)
paternidad
(1)
paz
(20)
pecado
(2)
pedofilia
(15)
Pekín
(2)
pentecostales
(3)
Pentecostés
(18)
perdón
(4)
peregrinos
(2)
persecución
(28)
Perú
(115)
píldora anticonceptiva
(2)
Pío Moa
(1)
Pío XII
(6)
Piura
(2)
planificación familiar
(2)
pobres
(6)
pobreza
(8)
política
(17)
Polonia
(3)
Pontificia Comisión para América Latina
(4)
Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP)
(88)
Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización
(2)
Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos
(2)
Pontificio Consejo para los Textos Legislativos
(1)
Premios
(4)
prensa
(3)
preservativo
(6)
Protestantismo
(1)
protomártir
(1)
Puerto Rico
(4)
Purgatorio
(1)
Quirógrafo
(1)
Ramadán
(1)
Ratzinger
(3)
razón
(1)
reconciliación
(2)
Récord
(1)
Redes sociales
(3)
Reencarnación
(1)
Regina Coeli
(30)
Reino de Jordania
(3)
Reino Unido
(4)
relativismo
(2)
Religión
(9)
religiones
(1)
religiosas
(24)
religiosos
(8)
reliquia
(2)
Renuncia del Papa
(6)
Resurrección
(14)
revelación
(1)
Reyes Magos
(3)
ricos
(1)
Robo
(11)
Roma
(7)
Rueda de prensa del Papa Francisco
(3)
Rusia
(3)
sacerdocio
(10)
Sacerdote
(53)
Sacramentales
(1)
Sacramentos
(20)
sacrilegio
(14)
Sagrado Corazón de Jesús
(7)
salesianos
(2)
salmos
(2)
salud
(2)
Salud reproductiva
(1)
San Alfonso María Ligorio
(1)
San Benito
(1)
San Cayetano
(1)
San Felipe
(2)
San Francisco de Asís
(4)
San Ignacio de Loyola
(1)
San José.
(5)
San Josemaría Escrivá
(3)
San Juan Bautista
(7)
San Juan Bosco
(2)
San Juan de Ávila
(2)
San Juan de Letrán
(2)
San Juan Diego
(1)
San Juan María Vianney
(2)
San Martín de Porres
(2)
San Pablo
(7)
San Pantaleón
(1)
San Pedro
(9)
san Timoteo
(1)
San Valentín
(3)
Santa Claus
(6)
Santa Faustina Kowalska
(1)
Santa Margarita de Alacoque
(1)
santa misa
(2)
Santa Rita de Casia
(1)
Santa Rosa de Lima
(6)
santa sede
(21)
Santa Teresa de Jesús
(1)
Santiago el Mayor
(1)
Santísima Trinidad
(6)
Santo Domingo
(1)
Santo Padre
(6)
santo rosario
(7)
Santos
(40)
Secretaría de Estado
(1)
Sectas
(7)
secuestro
(4)
secularismo
(4)
secularización
(1)
Sede vacante
(11)
Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos
(12)
Semana Santa
(17)
Semiaristas
(1)
Seminario
(3)
Señor de los Milagros
(3)
Servicio de la caridad
(1)
sexualidad
(11)
SIDA
(14)
síndrome de down
(2)
Sínodo de Obispos
(16)
Sínodo sobre la Familia
(5)
Siria
(5)
sociología
(1)
solidaridad
(2)
Somalia
(1)
Sudán
(4)
suicidio
(3)
Te Deum
(2)
Teología marxista de la liberación
(1)
Tercer Reich
(1)
Teresa de Calcuta
(2)
terrorismo
(11)
Testigos de Jehová
(2)
testimonio
(4)
Testimonio de Gloria Polo
(1)
Tiara
(1)
Tierra Santa
(16)
Tito Yupanqui
(2)
tornado
(1)
Toronto
(1)
Tradición
(1)
Tribunal de la Rota Romana
(3)
Turquía
(1)
Ulf Ekman
(1)
ultrasonido
(1)
Unción de los Enfermos
(2)
Unión civil
(2)
uniones gay
(19)
urbano vi
(1)
Urbi et Orbi
(5)
Uruguay
(2)
vacaciones
(2)
Valores
(14)
Vaticano
(32)
Vatileaks
(1)
Venezuela
(15)
verdad
(14)
vestido
(2)
Via Crucis
(2)
Via Lucis
(1)
Viaje Apostólico del Papa Francisco a Filipinas
(8)
Viaje Apostólico del Papa Francisco a Tirana Albania
(6)
vida
(40)
Video
(11)
Vietnam
(2)
Vigilia Pascual
(3)
VIH
(3)
Villancicos
(2)
violación
(7)
violencia
(19)
Virgen de Copacabana
(1)
Virgen de Guadalupe
(5)
Virgen de Lourdes
(2)
Virgen del Carmen
(1)
Virgen del Rosario
(3)
Virgen María
(26)
Virtudes
(1)
Visita del Papa a Centroáfrica
(3)
Visita del Papa a Kenia
(7)
Visita del Papa Francisco a Armenia
(8)
Visita del Papa Francisco a Cuba
(12)
Visita del Papa Francisco a Estados Unidos
(20)
Visita del Papa Francisco a México
(12)
Visita del Papa Francisco a Tierra Santa
(11)
Visita del Papa Francisco a Uganda
(5)
Visitación de la Virgen
(2)
vocación
(23)
www.elcancionerocatolico.blogspot.com
(1)
Yoga
(1)
Evangelio diario
Sacerdote para siempre quiero ser
Los Siete Sacramentos
Misa explicada para niños
View more presentations from 52471
