«Llegó alabando a Dios en voz alta y echándose a los pies de Jesús le daba gracias» (Lucas 17, 15b-16)
Una semana después de la visita del Papa Francisco a nuestro país, con el corazón emocionado, el espíritu reconciliado y renovado por su presencia valiente y el impulso dado a vivir con mayor compromiso nuestra fe en los mensajes que nos dejó, queremos manifestar nuestra gratitud. Primero como discípulos misioneros de Jesucristo, que reconocen y agradecen en el hermano su entrega y servicio en el anuncio de la Buena Nueva al mundo, y también como Obispos de Bolivia, deseamos expresar nuestros más profundos agradecimientos ante todo a Dios, por habernos bendecido con la presencia del Vicario de Cristo aquí en la tierra, signo de que el Señor mira a toda Bolivia con amor.